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Rehabilitación en pleno monte

   

NORBERTO CHIJEB | El Rosario

En poco más de un año de vida, Narconon Tenerife se ha convertido en un centro bandera para la desintoxicación de drogadictos y alcohólicos, con unos resultados que demuestran que de la veinte de pacientes que ha tenido en ese tiempo, el noventa por ciento de los que acabaron los cursos de seis meses han salido totalmente rehabilitados.

Narconon Tenerife, la única franquicia de esa marca californiana en Canarias, nació en diciembre de 2011 en un marco incomparable, en lo que antes fue el hotel rural Don Leandro, dentro de una finca de 350.000 metros cuadradas en pleno monte de La Esperanza y a más de mil metros de altitud. Un lugar ideal para recobrar la vida.

José Luis de la Fuente es el director del centro en Tenerife y él mismo pasó por la rehabilitación tras un largo viaje con equipaje de cocaína. Nadie mejor, por tanto, para conocer de primera mano las excelencias del intensivo curso a los que se someten tan singulares alumnos. Un curso de seis meses donde no se utiliza ningún fármaco sustitutivo. Básicamente se trata de un período de autocontrol y largas sesiones de sauna para eliminar las tóxinas.

De la Fuente afirma que “el programa de rehabilitación de las drogas de Narconon es un programa de educación social enteramente libre de drogas. La clave para el éxito del programa de Narconon son los métodos de rehabilitación de drogas desarrollados por el autor y humanitario, L. Ronald Hubbard. Centenares de miles de personas han usado esta metodología con éxito por todo el mundo para liberarse de la necesidad de las drogas y para retomar control de sus vidas”.

Pero Narconon Tenerife no solo rehabilita a drogadictos y alcohólicos, sino que también tiene un programa de prevención y educación “para prevenir el uso de las drogas mediante programas efectivos de educación con niños de edad escolar, padres de familia y educadores, capacitándolos como líderes escolares y profesionales, y a través de amplias campañas de información, como ya hemos desarrollado en varios centros de la Isla”, afirma el director.

José Luis de la Fuente se muestra satisfecho de los resultados obtenidos en el primer año que lleva como director del centro, a pesar de algunos contratiempos surgidos con algunos con algunos ‘estudiantes’ que abandonaron antes los cursos de rehabilitación.
Él considera que pagar 2.500 euros mensuales no es una cifra cara “cuando se trata de recuperar la vida, casi de volver a nacer” y señala que otros tratamientos que no son tan completos como este “cuestan 3.800 euros mensuales” y su resultado no son “tan positivos como los nuestros”.

Por eso, el director de Narconon Tenerife, echa en falta una mayor colaboración de las instituciones públicas a la hora de “becar” a jóvenes que necesitan de cursos de rehabilitación como estos para salir de la droga.

AMPLIO EQUIPO

Para el desarrollo del trabajo en la inmensa finca de Las Lagunetas, José Luis de la Fuente cuenta con amplio equipo de trabajo, con Nazaret Tejera, la secretaria, como su mano derecha, un equipo de monitores voluntarios como Toray, Manuel, Tania o Rayco. No falta un médico, Margot; una psicóloga, Ana; una trabajadora social, Margot y la extraordinaria cocinera, así lo admiten los estudiantes, Juana. La comida sana resulta fundamental en la recuperación de todos los pacientes.

Como fundamental ha sido el trabajo y la dedicación de Isabel Santana, propietaria del que fuera hotel rural Don Leandro, quien apuesta firmemente por un proyecto que ya ha sacado del oscuro túnel de la droga a varios canarios considerados antes desechos humanos.