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ÁNIMO SAIDA >

Saida sigue “cada día un poco mejor”, un mes después

   

N. TORRES | Santa Cruz de Tenerife

La joven Saida Prieto continúa con su recuperación en Sevilla. | DA

La joven Saida Prieto continúa con su recuperación en Sevilla. | DA

Ha sido un mes duro, lleno de incertidumbres, de pesares, pero también de esperanza, de anhelos y de alegrías. La última alegría, la que la joven Saida Prieto recibió ayer de la mano de cinco de sus amigas de la comparsa Los Cariocas, que viajaron a Sevilla, donde se recupera de las quemaduras sufridas en el accidente de la Gala de Elección de la Reina del Carnaval, para darle una sorpresa por su 26 cumpleaños.

Todos sus allegados son conscientes de que los avances van a ser muy lentos y por eso hacen todo lo posible por darle apoyo a Saida tanto en persona como en la distancia. Desde la comparsa Los Cariocas -podría decirse que su segunda familia-, la acompañan día a día y por eso se han organizado para acercarse a verla hasta Sevilla en pequeños grupos.

Así lo explicaba a DIARIO DE AVISOS su director, José Manuel González: “En la medida de las posibilidades de cada uno, cada 15 días más o menos queremos organizar grupos de cinco o siete personas para acercarnos a verla, porque sabemos que esas visitas le hacen bien y siempre que los médicos los autoricen”. La evolución de la joven, cuenta González, “es cada día un poco mejor, sigue estando grave, pero avanza”. Los cuidados a los que está sometida hacen que ya haya comenzado con las primeras operaciones para su recuperación total. Por eso, el apoyo de amigos y familiares se convierte en vital para Saida que, consciente, lo agradece: “Su madre nos ha trasladado los recuerdos para todo el grupo y las gracias por el cariño que está recibiendo”, señala González.

La otra parte de la familia adoptiva de Saida la encontramos en los diseñadores de la fantasía que tenía que lucir la noche del incendio: Víctor Manuel Díaz Lladó y María Carolina Hernández Padrón. Para ambos la prioridad sigue siendo “nuestra niña”, dicen, porque “es lo único que tenemos en la cabeza”. Cada noche hablan con la madre de Saida para conocer su evolución.

Ambos, también heridos, intentan volver a la normalidad: “Víctor sigue haciéndose las curas tanto en la frente como en la mano y yo ya estoy recuperada de las que sufrí en las manos”, explicó Carolina. Como es lógico, admite que es difícil recuperar la normalidad: “Seguimos con todo en la cabeza y con el apoyo psicológico y el de la familia y amigos intentamos seguir adelante”.