X
TRIBUNA >

Suprimir la Policía Local – Por Sergio García de la Cruz

   

La crisis ha evolucionado por etapas. En cuanto a la posibles soluciones aplicables para contrarrestarla, los gobiernos al frente, tanto el actual como el anterior no terminan de dar con la tecla mágica, principalmente porque no la hay, y van dando palos aquí y allá en espera de resultados positivos, pero lo cierto es que éstos no llegan, y mira que le han dado duro al estado de bienestar y, por ende, al pueblo. Aún tardarán años en darse cuenta de que los recortes no son la solución y de que de la crisis no se sale tan fácilmente si la economía no se mueve y de que eso se consigue metiendo dinero, no quitándolo.

Ahora le toca -cómo no- a la Administración y de ello se habla en el sentido de suprimir servicios. Uno de los que algunos municipios se plantean suprimir es el de la Policía Local. Ustedes se preguntarán: “¿Eso es posible? ¿Eso se puede hacer?” Pues sí, sí se puede. En otro orden de cosas, y muy relacionado también con el tema de la Seguridad y las Emergencias, nos encontramos con la actuación del Gobierno de Canarias, que durante las vacas gordas alardeó de contar con lo mejorcito en esa rama y que ahora se está tirando de los pelos al ver que tiene un gasto excesivo en ese sentido y no sabe cómo reducirlo, o en el mejor de los casos, desviar los balones. Éste último es el caso del Consorcio de Bomberos, donde el Gobierno de Canarias busca la manera de quitarse de encima la aportación que hace en él.

Volviendo a la cuestión de la Policía Local, y su supresión, de la que para nada estoy de acuerdo ya que influiría en un servicio esencial que se da al ciudadano, si hay que tomar una medida sobre él, ésta pasaría por el hecho de que se asocien entre dos o más municipios limítrofes para que todos puedan disfrutar del servicio sin pagar una factura tan elevada. La experiencia en España no ha sido buena en cuanto a la supresión, ya que en los municipios donde se ha hecho, se ha tenido que suplir la desaparición con unas figuras que pasaron a llamarse vigilantes municipales, después Cuerpo de la Guardia Municipal y ahora están camino de integrarse de nuevo en el Cuerpo de la Policía Local.

La supresión o creación de la Policía Local está dentro del ejercicio de autonomía de los ayuntamientos, que son quienes deciden o no crear su propia Policía Local, aunque en el caso de los ayuntamientos de menos de cinco mil habitantes se necesita que esté de acuerdo la mayoría absoluta de miembros de la Corporación local y que lo autorice el consejero competente en la materia, previo informe preceptivo de la Comisión de Coordinación de Policías Locales. Pero en vista de lo que ha ocurrido en otros municipios de España, la experiencia de la supresión no ha sido buena y ha habido que proceder a su creación de nuevo.

No cabe duda de que todo lo concerniente a restar servicios al ciudadano no está dentro de lo correcto y, evidentemente, quien así lo hace gestiona los recursos públicos de manera incorrecta y sin la diligencia debida. Otra cosa es la restructuración, reordenación o supresión de privilegios políticos y funcionariales, que aun los hay, y muchos.

www.sergiogarciacruz.com