X
FÚTBOL BASE >

Versiones contrapuestas

   

Jonay García. / DA

Jonay García. / DA

MARTÍN-TRAVIESO | Santa Cruz de Tenerife

El pasado lunes publicamos el desagradable incidente que aconteció el pasado viernes en el barrio de La Candelaria, en La Cuesta, en el campo de Los Salesianos. Se medían en la categoría juvenil Candelaria y Andenes (0-0), en un encuentro disputado de poder a poder que no tuvo, por suerte, altercados. Además, ambos se estaban jugado un puesto de ascenso, sobre todo el cuadro de Los Andenes. Tras el choque, los entrenadores, Jonay García y Jafet Ravelo, se enzarzaron en una discusión que acabó en agresión.

¿Quién pegó a quién? Eso es lo que no se sabe, pues lo que parecía en principio un claro ataque del técnico del Candelaria, Jonay, hacia el de Los Andenes, ahora parece que la tortilla se ha dado la vuelta.

Obra en poder de esta redacción un parte de lesiones y una denuncia ante la Policía Nacional de la misma noche de autos, en la que el preparador del CD Candelaria aparece como el que recibe los golpes en la caseta por parte de su colega del Andenes.

Este pique está latente desde el partido de la primera vuelta, celebrado en Los Andenes, en el que ya hubo una trifulca mayor, en la que se vieron envueltos jugadores, aficionados y entrenadores de los dos equipos.

En el duelo de vuelta prosiguió y hubo un nuevo encontronazo: “Ya habíamos recogido el acta del partido, cuando me recriminó que en el anterior partido (ante el Candela, equipo que rivaliza con el Andenes por la primera plaza) mis jugadores no se habían empleado a fondo para perjudicarlos a ellos. No le hice caso, pero me golpeó por detrás y me caí al suelo. Cuando estaba en el suelo me pegó una patada que yo paré con la mano. Ahí es cuando llegó el árbitro y nos apartan. El árbitro nos preguntó qué es lo que había pasado y le dije que había sido una discusión. Tras eso me llevaron al médico”, explica Jonay lo que aconteció el viernes en el vestuario visitante del campo de Los Salesianos.

Ahora será un juez el que dictamine quién tiene la razón, pues los dos entrenadores han presentado denuncia y su correspondiente parte de lesiones.