X
tenerife>

AENA no entiende ni los “ataques” del Cabildo ni sus argumentos

   

Arco de agua, a modo de bautismo, del primer vuelo directo de British Airways entre Londres y Tenerife. | DA

Arco de agua, a modo de bautismo, del primer vuelo directo de British Airways entre Londres y Tenerife. | DA

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

La polémica surgida entre el Cabildo de Tenerife, encabezado por su vicepresidente, Carlos Alonso, y Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), a cuenta de la solicitud de la Corporación insular de que se amplíe el horario de apertura del aeropuerto de Los Rodeos, vivió ayer un nuevo capítulo de desmentidos y acusaciones. Así, fuentes de AENA manifestaban que desde el ente no se entienden los ataques que están sufriendo por parte del Cabildo y “mucho menos” algunos de sus argumentos. Así, la petición de dimisión del director regional, Mario Otero, ante, según Alonso, su “desprecio” a la máxima institución insular ante el acto de bienvenida del primer vuelo de British Airways entre Londres y Tenerife fue respondido con un relato de los sucedido que desmiente, en parte, lo dicho por el vicepresidente insular.

Desde AENA se confirma que el Cabildo solicitó que ante la llegada del citado vuelo se llevara a cabo el tradicional arco de agua que sirve de bautismo a la ruta, petición que sí se aceptó. Bien es cierto que las otras dos solicitudes no se admitieron por diversos motivos. La segunda, que era la posibilidad de recibir a pie de pista al presidente del Cabildo, Ricardo Melchior, que viajaba en el citado vuelo desde Londres, fue rechazada, según AENA, porque ese tipo de disposiciones se reservan para los que se denominan vuelos de estado y que se circunscriben a la recepción de altos mandatarios, tal y como ocurrió con la visita a la Isla del presidente chino. Según Alonso, sin embargo, cuando se inauguró la ruta con París, sí se hizo esta distinción; un hecho matizado por AENA cuyas fuentes recordaban ayer que lo que se hizo en aquella ocasión fue recibir al pasaje no a pie de pista, sino en la plataforma de acceso, reiterando que lo que se pedía desde el Cabildo no era posible.

Finalmente, la Corporación había requerido el uso de la sala de prensa de AENA para la comparecencia ante los medios, algo que tampoco se produjo porque AENA detalló que fue la propia British Airways (cliente de AENA) la que comunicó que no deseaba que se hiciera dicha rueda de prensa. Por ello, se le sugirió al Cabildo que utilizara la sala de información que posee en la terminal.

Con todo, y más allá, de los argumentos de unos y otros, lo cierto es que las relaciones entre el Cabildo y AENA siguen en claro deterioro por lo que no se descarta una comparecencia en breve de los máximos dirigentes de AENA para defenderse de las acusaciones de la Institución insular.