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Caso mini > atropello mortal de tres miembros de una familia en la avda. marítima (diciembre de 2006)

La Audiencia rebaja nueve meses la pena al conductor del Polo

   

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha ratificado la sentencia condenatoria dictada por el Juzgado de lo Penal número 3 de esta capital contra dos jóvenes tinerfeños a los que condenó como autores del delito de conducción temeraria y otros tres de homicidio imprudente por el atropello mortal de tres miembros de la misma familia en la avenida Marítima el 28 de octubre de 2006.

Sin embargo, la Audiencia ha absuelto a uno de los condenados -el conductor del Polo Rojo- del delito de omisión del deber de socorro por el que había sido condenado en primera instancia, así que su pena se ve ahora reducida a tres años y tres meses de prisión.

Por contra, el conductor del Mini Cooper mantiene el mismo castigo de dos años y nueve meses de cárcel. La diferencia entre ambas penas, a pesar de tratarse de la misma acción criminal, radica en que al que llevaba el Mini -Pedro G.H.R.- se le aprecia como atenuante su arrepentimiento.

Una pareja cruzaba con su hija por la avenida Marítima justo entonces: el Polo los esquivó, el Mini los arrolló, causándoles la muerte en el acto. | DA

Una pareja cruzaba con su hija por la avenida Marítima justo entonces: el Polo los esquivó, el Mini los arrolló, causándoles la muerte en el acto. | DA

Esta sentencia de la Audiencia Provincial es firme y solo cabe un último recurso de amparo al Tribunal Constitucional si alguna de las partes considera que se han vulnerado sus derechos fundamentales.

Habida cuenta de que la ejecución de la sentencia supondrá el ingreso en prisión de ambos condenados, en ambientes jurídicos se daba por hecho que al menos una de las defensas presentará dicho recurso ante el Constitucional.

Con respecto a la sentencia de la Audiencia, supone un claro respaldo a la dictada en su día por el titular del juzgado de lo Penal número 3. Los magistrados hacen énfasis en considerar como probado que ambos condenados estaban confabulados en la conducción temeraria que condujo a tan terrible final. Por contra, los motivos para absolver al conductor del Polo del delito de omisión del deber de socorro se basan en que se considera suficiente que parase y llamase al 1-1-2, aunque luego siguiera camino.

El suceso, los responsables y las vicisitudes

Aquella triste noche de octubre

Venían conduciendo temerariamente ya desde la autopista del Norte y en mala hora entraron en Santa Cruz momentos antes de las 21.30 horas de aquel 28 de octubre de 2006. En su conducción temeraria, pararon en el semáforo junto al Castillo Negro y desde allí arrancaron a no menos de 80 kilómetros hora. Una pareja cruzaba con su hija por la avenida Marítima justo entonces: el Polo los esquivó, el Mini los arrolló, causándoles la muerte en el acto. El conductor del Mini se entregó en el momento, al del Polo hubo que esperar más de diez días para que se entregase.

Conductor del Volkswagen Polo. | DA

Conductor del Volkswagen Polo. | DA


El conductor del Volkswagen Polo. Es Javier R. B. L. P. Su vehículo pasó primero por el punto del atropello en la carrera que mantenía con el Mini Cooper a través de Santa Cruz de Tenerife.

Conducción temeraria y tres homicidios imprudentes. Se le considera coautor o cooperador necesario. La pena impuesta es de tres años y tres meses de prisión. No se le aprecia arrepentimiento.

Omisión del deber de socorro. Condenado en primera instancia a nueve meses de cárcel, la Audiencia lo absuelve tras apreciar el recurso presentado por su abogado defensor.

Conductor del Mini Cooper. | DA

Conductor del Mini Cooper. | DA


El conductor del Mini Cooper. Es Pedro G. H. R. Sostuvo en el juicio que justo antes del atropello miró por el retrovisor y cuando advirtió la presencia de la familia, no pudo evitar el atropello.

Conducción temeraria y tres homicidios imprudentes. Autor material del atropello. Al apreciarse su arrepentimiento como atenuante, la pena es de dos años, nueve meses y un día de cárcel.

Omisión del deber de socorro. Cuando se percató de lo acaecido, puso marcha atrás y retornó al punto del atropello, desde donde llamó al 112 y confesó. Absuelto en primera instancia.

No se repite a pesar del borrado de pruebas

Dos escándalos jalonan la vida procesal del llamado caso Mini. El primero fue la irregular actuación de la policía local santacrucera, que alteró la escena del suceso al punto que la jueza instructora ordenó una reconstrucción de los hechos con guardias civiles peninsulares.

El segundo lo destapó DIARIO DE AVISOS hace un año al desvelar que se habían borrado parte de las pruebas. La Fiscalía emitió un durísimo escrito en el que siempre habla de borrado, da por descontado que se produjo después de la vista oral y considera que se produce en circunstancias “no suficientemente aclaradas”. Desaparecieron “tanto los archivos de audio y vídeo como los archivos de registro que constatan la existencia de tales archivos, aun en caso de ser aquellos borrados por error”. En total, nada quedó de parte de la testifical del conductor del Polo, la testifical de los guardias civiles, la de un perito de la acusación particular (Sixto Troya), la de los policías locales y la de un técnico de la empresa de los semáforos.

A consecuencia del borrado, la defensa del conductor del Polo solicitó la repetición del juicio y hasta la absolución de su defendido, pero la Sección Quinta ha denegado ahora ambas pretensiones al considerar que “no provoca indefensión material” y que lo borrado “no contradice los fundamentos de la sentencia que motivaron la condena”.