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Cuestión de talento – Elena Fariña Vargas*

   

Los candidatos a un puesto de trabajo saben que uno de los requisitos indispensables es tener un buen currículum vítae. Hace algunos años la diferencia la marcaba aquella persona que aglutinara más títulos académicos, cursos y experiencia. Actualmente eso ya no es suficiente. Aparecen nuevos requerimientos como las competencias, habilidades y talento; aspectos que en ocasiones son muy difíciles de demostrar y valorar. Por ejemplo, el talento es una aptitud, la capacidad que tiene una persona para desempeñar o ejercer una actividad. Se relaciona con la inteligencia emocional, ya que pertenece a aquellas destrezas sobresalientes con las que cuenta un individuo para realizar una tarea de forma eficaz y eficiente. Pero ¿cómo se desarrolla el talento?

Para algunos afortunados, este puede ser heredado, como dice el refrán “algunos nacen con estrella y otros estrellados”. Pero, tranquilos, porque si no hemos tenido esa suerte, también puede ser adquirido mediante el aprendizaje. Podemos aprender a ser talentosos.

Para ello es necesario pensar en un modelo educativo muy diferente al que encontramos actualmente en las aulas. Las estrategias de enseñanza que se están reproduciendo en la mayoría de los colegios, institutos y universidades repiten el modelo tradicional, memorístico y preocupado por la obtención de un resultado académico. Obtener un sobresaliente en matemáticas o conseguir el título de Bachillerato es más importante que lo que realmente hemos aprendido en el camino.
Además de generar situaciones de aprendizaje basadas en el talento, será necesario valorarlo y fomentarlo. Cada persona puede demostrar su talento al resto, puede enseñar y aprender de los demás. Debemos promover una sociedad basada en el talento y en su poder transformador, ya que puede desarrollarse desde la infancia. Los niños pueden superar pequeños retos, buscar soluciones a problemas actuales y reales, etc. La curiosidad y pasión por descubrir con la que cuentan no debería apagarse nunca.

Por ello, desde FiZZiKiD consideramos que no es suficiente que un niño aprenda todos los contenidos educativos que aparecen detallados en las políticas educativas. Debemos propiciar el debate, la reflexión y participación. Todos los usuarios de la plataforma tienen la posibilidad de crear y construir su propio discurso, así como aprender del resto de compañeros. De esta forma, va creciendo su talento mientras son guiados y apoyados por los gestores pedagógicos. Nuestro objetivo es ofrecer un plan formativo globalizado para que los niños desarrollen habilidades y aptitudes que les permitan demostrar su talento.

*DIRECTORA DEL ÁREA PEDAGÓGICA DE FIZZIKID