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Dos desahucios cada día

   

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SARAY ENCINOSO | Santa Cruz de Tenerife

Una media de dos familias perdieron su casa cada día hábil en Canarias durante 2012. La crisis está generando mucha literatura, pero la que se escribe con los datos de los desahucios es, probablemente, la más humana y cruel. Desde que empezó el derrumbe financiero muchas personas se han quedado sin hogar, pero hasta hace muy poco no se contaba con ningún estudio que analizara esta realidad a conciencia. ¿Cuántas familias se vieron de repente en la misma calle? ¿Cuántas adjudicaciones por ejecuciones hipotecarias fueron sobre primeras viviendas? ¿Qué numero de personas tuvieron que entregar su apartamento de veraneo al banco ? ¿Fue la dación en pago una opción?

Las entidades bancarias llevaron a cabo 1.941 desahucios en las Islas si se tienen en cuenta primeras y segundas residencias

El Colegio de Registradores de la Propiedad, consciente de la necesidad imperiosa de dar respuesta a estas y otras preguntas, publicó este mes un informe sobre los impagos hipotecarios de viviendas en España y llegó a la conclusión de que en 2012 se produjo un desahucio cada quince minutos en nuestro país.

En total, la banca se quedó con 30.034 primeras viviendas. En Canarias, en concreto, 1.244 primeras viviendas pasaron a manos de las entidades bancarias. Si se tienen en cuenta las segundas viviendas, en el Archipiélago se acometieron 1.941 adjudicaciones por ejecuciones hipotecarias; el 64,1% (1.244) fueron sobre residencias principales y 797 sobre segundas residencias. Los números son demoledores, aunque se tenga en cuenta que en algunos casos las familias desahuciadas han continuado en su casa con un alquiler social.

Casi el 70% de los desahucios fueron a ciudadanos españoles en Canarias. En España ese porcentaje llega al 77%

Los datos desglosados por provincias demuestran realidades muy parecidas tanto en Santa Cruz de Tenerife como en Las Palmas. En la provincia occidental se finalizaron 1.244 ejecuciones hipotecarias y el 55% fueron sobre hogares; en la oriental el total de procedimientos ascendió a 1.411 y el 63,9% se acometieron sobre residencias principales.

Estos datos sitúan a Canarias como la comunidad donde menos desahucios -entendiendo ejecuciones a primeras viviendas- se llevaron a cabo. Además, desvela una certeza que ya habían adelantado el boom inmobiliario y los años de bonanza: el Archipiélago es uno de los territorios donde más peso tiene la segunda vivienda.

La morosidad hipotecaria estaba a finales de 2012 en el 3,4% en España, según un análisis de la Fundación de Estudios Financieros

El estudio es bastante exacto porque se ha elaborado recabando información de 934 oficinas, es decir, del 85% de los registros de la propiedad. La fiabilidad de la fuente es evidente: es en los registros de la propiedad donde hay que inscribir los inmuebles cuando cambian de propietario. Además, en el informe se ha despreciado toda la información referente a locales comerciales, garajes o trasteros, y no se han incluido los casos en los que el titular de la finca es una persona jurídica, es decir, una empresa.

El informe en cuestión no cita a las entidades que han realizado los desahucios. En cambio, sí revela cómo afectaron los desahucios en función de la nacionalidad.

El resultado es bastante lógico: tanto en España como en Canarias, los españoles son los que más los sufrieron. Les siguieron muchos extranjeros que protagonizaron los movimientos migratorios de los años anteriores a la crisis y otros que invirtieron en residencias de veraneo. De hecho, los británicos son los extranjeros que más ejecuciones hipotecarias sufrieron en las Islas, seguidos de los colombianos.

Si tomamos todo el territorio español como muestra, el ranking queda así: ecuatorianos, marroquíes, británicos, rumanos y colombianos.

Los británicos fueron los extranjeros que más desahucios sufrieron en las Islas. Detrás de ellos estuvieron los colombianos

El porcentaje de españoles que tuvo que enfrentarse a un desahucio es menor en Canarias que en el resto del Estado: un 68,9% frente al 77% nacional. Esta proporción también se explica en parte por la inmigración y el turismo.

CANJEAR LA DEUDA POR LA CASA
Desde que comenzó la crisis muchos analistas han realizado comparaciones entre el mercado hipotecario español y el de otros países. En este contexto se ha abierto un intenso debate sobre la conveniencia o no de implantar la dación en pago. Esta figura consiste en que el deudor, en caso de no poder hacer frente a su hipoteca, salde su deuda con la entrega al banco de la vivienda. Esta herramienta implica la eliminación de la garantía personal en estas operaciones y que solo exista la garantía hipotecaria. En España, contra todo pronóstico, la banca admitió en 2012 un total de 14.229 daciones en pago: 11.441 fueron en casos donde estaba en juego la primera vivienda de los afectados. En Canarias, como se puede observar en el gráfico, las entidades aceptaron canjear la deuda por la casa en 445 ocasiones.

Además, se puede observar que las comunidades autónomas con mayor número de daciones en pago fueron las siguientes: Comunidad Valenciana (2.937), Andalucía (2.363), Cataluña (con 2.349) y Comunidad de Madrid (2.262), manteniendo la tradicional vinculación con el mayor peso de compraventas de vivienda y constituciones de hipoteca que caracteriza a la capital y a las comunidades de la cuenca del Mediterráneo. A pesar del escaso uso que parece tener esta herramienta, “los datos demuestran que se utiliza continuadamente en la práctica bancaria habitual -explica el informe-, aunque pueda ser planteada de forma más o menos selectiva según las distintas entidades financieras y las circunstancias personales del deudor”.

Ese total de ejecuciones hipotecarias tuvieron lugar sobre segundas viviendas en las Islas, es decir, residencias de verano

Y EN EUROPA, ¿QUÉ HACEN?
La legislación hipotecaria española tiene muchas lagunas, pero ¿qué ocurre en los países vecinos? La Fundación de Estudios Financieros publicó recientemente un informe sobre el mercado hipotecario español en el que analiza el uso de la dación en pago en España y en otros lugares. El mecanismo está recogido en la legislación española hasta cierto punto. El artículo 140 de la Ley Hipotecaria acepta la posibilidad de que el crédito hipotecario sólo pueda exigirse contra el valor del inmueble, excluyendo así la responsabilidad patrimonial universal del deudor. Sin embargo, esos casos solo se dan si los inquilinos llegan a un acuerdo con el banco, es decir, el ciudadano está sometido siempre a la decisión última de la entidad con la que firmó el préstamo. En el resto de Europa ocurre algo similar: también el comprador adquiere una deuda personal cuando pide un crédito para comprar una casa. La gran diferencia es que existe otra fórmula para solucionar los problemas de las familias que no pueden afrontar sus préstamos. Se trata de la ley de la segunda oportunidad que, según los expertos, es la alternativa más viable. Esta norma evitaría la eternización de la deuda y ayudaría a esos ciudadanos que de repente se vuelven insolventes y que están dentro del grupo de deudores de buena fe (el sobreendeudamiento es efecto de la pérdida de empleo, de una enfermedad o de problemas familiares). La norma incluye la presencia de un mediador y, en caso extremo, de un juez, pero no evita el drama que supone perder tu hogar. Este año, si nada lo remedia, los desahucios crecerán y seguramente también lo harán las daciones en pago. El malestar social proseguirá imparable porque cuando las personas no poseen un hogar al que volver tienen poco que perder.

La banca se quedó con 30.034 primeras viviendas en España; es decir, se produjo un desahucio cada quince minutos

[apunte]La morosidad hipotecaria sube, pero no tanto
El informe sobre el mercado hipotecario español que ha elaborado la Fundación de Estudios Financieros advierte de que el riesgo hipotecario es cada vez más elevado y la morosidad podría aumentar significativamente durante los próximos meses. Sin embargo, en la actualidad la morosidad hipotecaria se encontraba a finales del año pasado en torno al 3,4%, muy por debajo de la tasa de morosidad general de la banca (con el 11,38%), pero “es previsible que, a pocos meses vista, este porcentaje se eleve porque el desempleo, según la mayoría de los analistas de coyuntura económica, no va a disminuir de momento, al menos, hasta 2014”. Este pronóstico ha hecho que el debate sobre las reformas que necesitan las leyes del mercado hipotecario se haya avivado, pero no ha conseguido que se alcance un acuerdo. Esta misma semana, el Gobierno del Partido Popular aprobó, con mayoría absoluta pero sin apoyos, la Ley de Medidas para la Protección a los Deudores, Reestructuración de la Deuda y Alquiler Social, que ahora pasa al Senado.[/apunte]