X
REGLA 18 >

¿Es tan fiero el león como lo pintan? – Por M.A. Pérez Lima

   

Me encontraba desayunando en un bar cerca de casa, donde acostumbro a ver los partidos con mis amigos. En la mesa de enfrente había cuatro hombres hablando de fútbol, y como no hay mejor lectura que ver, me puse a mirar y a oír el debate. Estaban discutiendo sobre el jugador que más patadas da y el más duro de la competición.

El más veterano, como no podía ser de otra forma, dijo: “Igual que Goikoetxea, nadie. No ha habido ningún jugador que repartiera tanta leña”. Dependiendo de la edad, cada uno decía un nombre. Hablaban de López, exjugador del Atlético Madrid entre otros; de Migueli, otro duro que formó parte de las filas del FC Barcelona. El más joven dijo: “Como Pepe nadie reparte hostias; parece un cura en Semana Santa”. Todos rieron: ese sí es un auténtico “leñero”.

Uno de ellos se percató de mi presencia y que yo estaba atento al debate que estaban manteniendo, me mira y pregunta: “Lima, ¿tú has pitado a Pepe? ¡Ese sí es violento eh!’’. Sonreí, miré el reloj, y a la vez que me levanté de la silla, contesté: “Es tarde, otro día me siento con ustedes y participo en el debate, pero ahora tengo que trabajar”, contesté ambiguamente.

Al llegar a casa me puse a pensar en la imagen que tienen en general los aficionados al fútbol sobre Pepe, el actual central del Real Madrid, pero, ¿realmente es violento?, o pasa cómo a los árbitros, que sólo recuerdan los días que no estamos afortunados. Me propuse investigar un poco y así sacar mis propias conclusiones, con el propósito de estar mejor asesorado, así cuando vuelva a verme con los aficionados, tendré una opinión más cercana a la verdad.

Lo primero que tenemos que tener presente es que el fútbol es un deporte competitivo, el contacto físico entre los jugadores es un aspecto normal y aceptable del juego, pero los jugadores tienen que jugar respetando las reglas del juego, sumándose a los principios del fair play o juego limpio. Para determinar si un jugador es un peligro en el terreno de juego debemos analizar las acciones de juego brusco-grave y la conducta violenta, son dos faltas que conllevan una agresión física inaceptable, sancionadas con la expulsión en la regla 12.

Un dato a tener en cuenta es que los jugadores que defienden hacen más faltas que los que atacan, y normalmente las penalizaciones las suele realizar el que no tiene el balón. El defensa central debe ser la figura impasible de la zaga, la línea más retrasada del rectángulo de juego. Es el que marca el guión defensivo de todo el equipo. Normalmente, el central suele ser el apoyo del entrenador en el terreno de juego. Además, un buen zaguero tiene que ser muy completo física y mentalmente:

-Condiciones físicas: fuerte, fibroso, alto, rápido, tener un salto contundente y tener valor.

-Condiciones psicológicas: tener seguridad a la hora de dar pases, ya que una pérdida de balón en la defensa puede suponer un gol en contra. Tener las ideas claras, saber qué elegir en cada momento y qué no hacer, controlar la presión y dar seguridad a tu equipo.

Pepe, desde mi punto de vista, es casi perfecto en todo, excepto en controlar la presión, aquí ha perdido la cabeza en dos ocasiones muy subrayadas y son las que lo han marcado en nuestro fútbol, ocasiones o acciones de sobra conocidas.

Ahora vamos a los datos, a ver las estadísticas de Pepe en el apartado disciplinario: 

-En Liga ha jugado 127 partidos, le han amonestado 34 veces y expulsado en tres ocasiones, sólo en una de ellas por roja directa.

-En Champions League con el Real Madrid ha jugado 35 partidos, ocho amarillas, dos tarjetas rojas directas.

-Con su selección, Portugal: 48 partidos y ninguna expulsión.

Día 22 de abril del 2009 en el estadio Santiago Bernabéu, encuentro Real Madrid-Getafe, el zaguero propinó un par de patadas a Casquero cuando éste se encontraba en el suelo, luego dio un puñetazo al uruguayo Juan Albín e insultó al colegiado.

Una vez calmado tras su paso por la ducha, comunicó su arrepentimiento a los colegiados y pidió perdón a todo el mundo a través de los medios de comunicación. Avergonzado de la imagen que había transmitido, el defensa portugués de nacimiento brasileño pidió, entre lágrimas, perdón públicamente a Casquero, y admitió que merecía ser castigado, aunque dijo que no era un futbolista violento.

Viendo las estadísticas de Pepe estoy totalmente de acuerdo con él, no es un jugador violento, su único problema es la falta de control en situaciones límites, como su pisotón a Messi cuando éste se encontraba en el suelo en un clásico en el Santiago Bernabéu.

Los delanteros son recordados por sus goles, pero los centrales siempre serán recordados por alguna “cruzada de cable”, estilo Tarzán Migueli, Juanma López o Andoni Goikoetxea.

* EX ÁRBITRO DE PRIMERA DIVISIÓN