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Griego a Alemania – Por Miguel L. Tejera Jordán

   

El Gobierno y el Parlamento griegos le van a hacer un ídem a sus homólogos de Alemania en la persona de la canciller Ángela Merkel. Tomando en consideración que la Alemania nazi invadió y ocupó Grecia entre 1941 y 1944 sin haber recibido ninguna compensación de Berlín, los griegos piensan pasarle factura al Bundesbank por un importe de 162 mil millones de euros, el 80% del PIB griego actual, cifra que, de todos modos, no resolverá la deuda, también actual, del Gobierno de Atenas, ascendente a la escalofriante cifra de 240 mil millones de euros.

En efecto, en tales años, la Alemania de Hitler mató de hambre a 300 mil griegos, ejecutó a decenas de miles de ellos, forzó al exilio a otros varios centenares de miles y se llevó por delante infraestructuras públicas que nunca fueron reparadas con un solo marco alemán. Puentes, carreteras, embalses, vías ferroviarias y edificios públicos y privados, algunos de ellos de un enorme valor histórico-artístico y con decenas de siglos a sus espaldas, fueron destrozados por las acciones bélicas que los nazis llevaron a cabo en territorio heleno, sin que el Gobierno de Atenas fuera compensado por sus sacrificios de toda naturaleza. A los daños anteriores hay que sumar los gastos de mantenimiento de las tropas germanas en Grecia durante el mismo período de tiempo ya citado, que incluyó la ocupación forzosa de inmuebles y el pago de alimentos, equipamientos diversos, así como municiones y armas por parte de los expoliados bolsillos del pueblo griego.

Visto lo anterior y visto, asimismo, que la actual ocupación de Grecia, por la troika que trabaja a las órdenes de Berlín, está volviendo a condenar al hambre a miles de griegos, los normal, y lo justo, es que los griegos le hagan un ídem a los alemanes, reclamándoles la indemnización que, por daños físicos y morales, de tipo colectivo, sufrieron a manos de las fuerzas armadas alemanas en el período indicado.
Por suerte para España, los nazis no nos invadieron como a los griegos, aunque sí destrozaron Gernika.

No obstante, me sumo a la iniciativa griega de hacerles un griego a los alemanes, aunque únicamente sea por darles dónde más les duele. (O les gusta…).