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“Haré huelga de hambre si el Senado no reconoce la singularidad canaria en la Ley de Costas”

   

María del Pino León Hernández. | S.M.

María del Pino León Hernández. | S.M.

Por INMA MARTOS
Fotos: SERGIO MÉNDEZ

-¿Cómo fue su entrada en la política?
“En el año 2003 recibo una llamada de Ricardo Melchior y me cita. Yo ya había estado trabajando para el Cabildo, soy funcionaria y lo sigo siendo. En esa reunión, que fue una sorpresa, me propuso ir en la lista al Cabildo en el año 2003. En ese momento, le pregunté si me quería para trabajar o solo para ir de acompañamiento. Me dijo que estaba buscando una mujer joven para la lista y que no dependiera de la política. Yo no pertenecía al partido pero tenía afinidad. Él había captado mi forma de trabajar y de hacer las cosas. No obstante, siempre me aconsejaron que hasta que no sacara las oposiciones no me afiliara al partido, así que cuando las saqué, me afilié”.

-Siendo ya consejera tuvo su segunda hija, ¿se puede compatibilizar bien?
“La verdad es que en principio no me planteaba tener más niños, pero cuando llegas a los 39, te lías la manta a la cabeza y tiras para adelante. Recuerdo que no me atrevía a decírselo a Ricardo. En política tienes que estar las 24 horas al día, pero a mi hijo mayor lo tuve joven y quería tener a mi niña”.

-Y de esas 24 horas que dedica el político a su labor por el pueblo, ¿qué tanto por ciento es trabajo real y qué tanto por ciento es dar una imagen?
“Yo creo que las dos son trabajo, porque te lo exige la responsabilidad. La gente quiere conocer a los políticos que le representan y tú sabes además, que el Cabildo, por tradición y por historia es una institución muy cercana al ciudadano y lo es porque los responsables del Cabildo son cercanos. La gente quiere conocernos y que les hablemos y les expliquemos las cosas, los proyectos. Nosotros también debemos comprender a la gente, escucharla y conocer las necesidades que demanda la sociedad. Yo creo que eso es una parte importante del trabajo de un político. No puede estar sentado en una mesa gestionando porque te olvidas de la realidad”.

-¿Se considera una política cercana? ¿Cree que es lo suficientemente conocida?
“Para que la gente te conozca, tienes que hacerte conocida y no puedes darte a conocer si no sales en los medios, si no vas a las reuniones, a los sitios. Yo creo que sí soy conocida, aunque a lo mejor yo vengo de un mundo en el que estoy acostumbrada al trabajo de gestión. Quizá no soy tan conocida como algunas consejeras como Cristina Valido porque su área es más cercana”.

-¿Cambiaría de área?
“A mí me gusta el área en la que estoy. En el primer mandato llevaba Vivienda y Cooperación Municipal, y el mandato anterior y este estoy en Ordenación del Territorio. Como soy licenciada en Derecho, me gustan estos temas. De todas formas, no me importaría estar en cualquier otra área, por supuesto, intentaría hacerlo lo mejor que pudiera, pero creo que a veces, independientemente del esfuerzo personal que uno ponga, y de gestión, también los éxitos y resolver los problemas no solo dependen de ti sino de un equipo del que te puedas rodear”.

-¿Cuál ha sido el momento más delicado o triste que ha pasado en política?
“Cuando se vivió el problema de Cho Vito, independientemente de que se hubiera podido resolver o no, ver cómo se efectuó el desalojo de los vecinos, a mí me impactó muchísimo, quizá no podía hacer nada, porque es dominio público, pero yo creo que hay otras formas de hacer las cosas. Cuando unas personas llevan mucho tiempo en un lugar y consideran que es su casa, pues evidentemente te une un sentimiento con ese enclave, pero se pueden hacer las cosas de otra forma. Nosotros, como corporación insular, no pudimos hacer nada porque era del ministerio el que estaba ejecutando. Intentamos mediar para lo que hemos dicho -y seguiremos diciendo- y es que en la situación de los núcleos de población que hay en el litoral de la Isla, tienen que reunirse las cuatro administraciones y analizar núcleo por núcleo para que haya una decisión unánime. Si eso se le explica a la gente yo creo que lo entendería. Si se deja a las personas desalojadas en una situación de indefensión, o sin vivienda pues evidentemente hay que adoptar otras medidas, primero buscarle una vivienda digna y luego se hace el desalojo”.

-Pero hay diferencias entre los obligatorios desalojos de zonas más pobres como podría ser el caso de Cho Vito, y otras ocupaciones del dominio público en las que lo que hay son chalés y en donde no se ha producido desalojo…
“Yo hago una crítica a la Ley de Costas que está en vigor y la diferente vara de medir que ha tenido el Gobierno de España con nosotros a la hora de ejecutar los expedientes de recuperación del dominio público. Hay una ocupación no generalizada pero en varios núcleos del litoral y debe haber un criterio para actuar: ¿por qué no se actúa en unos sitios y en otros sí? Por ejemplo, en la Ley de Costas que se está modificando estamos intentando actuar con los ayuntamientos y con el resto de cabildos, el Gobierno de Canarias y el Parlamento, para que busquen una solución y una medida para resolver los problemas que hay en el litoral canario. No nos pueden aplicar las mismas medidas que al resto del Estado, porque son territorios diferentes. He planteado unas enmiendas que he pasado a todos los senadores de todos los partidos a los efectos de hacer un esfuerzo, si no se recoge en este momento, vamos a tener otros veinte años de Ley de Costas que no contempla nuestras características singulares. Les dije que si no lo recogen, que estaba dispuesta a ir al Senado y ponerme en huelga de hambre (risas)”.

-¿Y el momento más feliz de tu vida profesional?
“El día a día, por ejemplo en planificación, aprobar definitivamente un plan territorial es un momento muy feliz. Es demasiado tiempo la planificación, hay mucho trabajo no solo mío sino de todo el mundo y conseguir que se aprueben definitivamente resolviendo los problemas que tiene la Isla es un momento muy satisfactorio. Lo hemos conseguido por ejemplo, con la adaptación del Plan Insular a la Ley de Directrices, y estamos trabajando en dos planes en los que vamos poco a poco y cada vez que cumplimos una fase, es un momento muy bueno. Hay también cosas más pequeñas, como cuando se ha conseguido que la dirección general de Aviación Civil, después de estar reunidos varias veces, haga un informe favorable a un trabajo que pueda dar salida, por ejemplo, a la plataforma logística del sur de la Isla. O el problema de los áridos, o resolver los problemas de los barrancos de Güímar”.

-Hay una crítica directa a su área y es que no se puede planificar una ciudad turística o una Isla turística como una que no lo es. Tenemos el caso del Puerto de la Cruz de cuyo caso los expertos dicen que esto nunca se ha contemplado…
“Evidentemente, a la hora de planificar y de enfocar la Isla para el futuro y para que sea competitiva y genere economía, tenemos que tener en cuenta que el sector turístico es el motor económico de Canarias y para que siga siendo así tiene que haber una plataforma competitiva. Es muy difícil de hacer, teniendo en cuenta los millones de personas que viajan y que hacen turismo. Yo creo que tenemos que estar orgullosos con lo que hemos conseguido con este sector, como espacio turístico. Somos un destino muy competitivo y que atrae a mucha gente. Pero tenemos que buscar a través de herramientas urbanísticas, seguir siendo competitivos. Puerto de la Cruz es un gran handicap para la isla en turismo y para generar economías en el norte de la Isla. Por eso, la proyección que se está haciendo desde Turismo de Tenerife y Gobierno de Canarias que es regenerarlo a través de la inversión pública y privada es una asignatura que tenemos pendiente en la que se está trabajando y tenemos que darle solución”.

-En otro orden, ¿qué opina sobre la paridad de géneros en las administraciones?
“Bueno, hay una ley para garantizar la paridad. Yo creo que hay que hacer una crítica. La presencia de la mujer ha de ser no por el hecho de serlo sino por su preparación y competencia y yo creo que hay muchísimas mujeres preparadas, cada día más. Creo que se deben de arbitrar los instrumentos para que la mujer en condiciones de igualdad acceda a todos los niveles de formación, que tengamos la formación adecuada en condiciones de igualdad para que la condición no sea lo que prime en la toma de decisiones”.

-Cómo mira al futuro en política, ¿tiene más aspiraciones?
“Yo creo que hay que ser ambiciosos en la vida, dentro de una ambición sana, por supuesto, intentando no hacer daño a quienes te rodean. No obstante, a mi edad no quiero competir con nadie, sino intentar hacer un trabajo lo mejor que pueda, intentado dar soluciones a los problemas. Nunca me he planteado ni ser alcaldesa, ni presidenta del Cabildo, pero si llega la oportunidad no diría que no, para mí es un gran honor ser consejera del Cabildo durante tres mandatos. Pongo todo mi esfuerzo y mi saber al servicio de la Isla. Ahora hay grandes retos, como sacar proyectos grandes de inversión que tengo encima de la mesa y buscar la forma de hacerlos compatibles con el medio ambiente y la sostenibilidad, creando puestos de trabajo y riqueza. Esa es mi ambición en la actualidad”.