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Juan Pedro Morales: “Hay que facilitar la implantación de empresas en el puerto”

   

Juan Pedro Morales Chacón es práctico del puerto santacrucero desde hace casi 14 años. | DA

Juan Pedro Morales Chacón es práctico del puerto santacrucero desde hace casi 14 años. | DA


E. C. | Santa Cruz de Tenerife

Juan Pedro Morales Chacón es práctico del puerto santacrucero desde hace casi 14 años, y se puede decir además que es una de las personas que con mayor intensidad vive el día a día en las instalaciones portuarias. En su condición de agente activo del puerto, considera que Santa Cruz tiene muchas posibilidades de crecimiento (ahora más, con la puesta en marcha de la nueva terminal del dique del Este), “aunque hay que cambiar casi de manera radical la visión empresarial existente en la actualidad”.

-¿Cuál cree que es la situación actual del puerto capitalino?

“El puerto de Santa Cruz de Tenerife no está aprovechando la situación estratégica internacional que tiene. Está en una posición de debilidad propiciada principalmente por la escasez de servicios básicos que demandan los buques. Además, se halla muy condicionado por la fuerte competencia que ejerce el puerto de Las Palmas. Se ha ido perdiendo influencia en muchos tráficos, quizá debido a la apuesta casi exclusiva por los cruceros. A pesar de ello, todavía no hay una estación marítima para esos buques, lo que nos vuelve a situar en una posición de desventaja”.

-Desde el punto de vista de los prácticos, ¿en qué ha afectado la crisis a esa reducción? ¿Y los efectos directos?

“A nosotros, muy seriamente. Hicimos un plan de inversiones a medio plazo previendo una evolución e incremento de tráficos, modernizando la flota y prestando un servicio adecuado a los grandes buques portacontenedores y demás que comenzaban a llegar y que pronto se fueron. La inversión hay que amortizarla. Podemos decir que estamos en una situación bastante crítica, capeando el temporal”.

-¿Cómo cree que se puede revertir ese decaimiento? ¿Cómo puede volver a ganar competencia, competitividad, el puerto? ¿Tiene que ser una acción política sobre todo?

“En primer lugar, creo que facilitando al máximo a las empresas su actividad en el puerto. El puerto está gobernado políticamente y quien tiene que liderar el avance o las nuevas tendencias es la Autoridad Portuaria, pero, si las empresas no invierten ni se interesan por el negocio portuario, no hay nada que hacer. También debe haber una implicación de todas las personas que trabajamos en el puerto -hacerlo nuestro, porque vivimos de él-. Creo que se sufre las consecuencias de la pasividad en tiempos pasados -cuando había mucho tráfico-; ahora hay que salir a buscarlo, hay que ser agresivo, comercialmente hablando, y ahí es donde más creo que se ha fallado. De cualquier manera, si no se ofrecen buenos servicios, y competitivos, el tráfico no vendrá. Un puerto se hace atractivo no sólo por los precios, sino también por los servicios que ofrece, y aquí hemos perdido muchísimos esenciales; desde el cierre del varadero y la casi desaparición de las reparaciones navales, aprovisionamiento de buques, tráficos de trasbordo de contenedores y pesca congelada. Y luego la eliminación del avituallamiento y suministro a buques en los muelles, por poner algunos ejemplos”.

-¿En qué puede ayudar la nueva terminal del dique del Este? ¿Qué función puede desempeñar este recinto?

“Todos tenemos muchas esperanzas puestas en la nueva terminal, ya que supondrá la recuperación de los trasbordos internacionales y la conexión directa de la Isla con el exterior, pero hay que trabajar otros sectores portuarios básicos. Por Canarias pasan muchos barcos que no hacen escala en nuestros puertos, y eso es no explotar una mina de oro. Creo que ha fallado la gestión comercial; sin ella, sencillamente no existes. De esa avalancha de tráfico, Santa Cruz recoge apenas un valor residual, pero, si se ofrecieran más servicios a precios competitivos -en suministros, aprovisionamientos, reparaciones, etcétera-, ese porcentaje se incrementaría considerablemente -como lo fue históricamente desde que el puerto es puerto. Además, unos tráficos atraen a los otros. Potenciar los servicios y minimizar las trabas burocráticas para que nuestras instalaciones sean atractivas a las empresas y a los tráficos deben ser retos inaplazables. Hay que estimular y facilitar a las empresas su implantación en el puerto, y hacer ver que cualquier barco es realmente una oportunidad de negocio”.

“Se puede volver al crecimiento”

-¿La situación puede llegar a ser irreversible? ¿Hasta cuándo hay tiempo para cambiar?

“Llevamos años de decadencia, pero, si se aúnan esfuerzos y voluntades de las personas con responsabilidades para cambiar el rumbo de este asunto, a buen seguro que se puede iniciar la senda del crecimiento. Potencialmente, el mercado está ahí fuera. Nuestra privilegiada situación estratégica con África no está siendo aprovechada por el puerto de Santa Cruz de Tenerife. La competencia avanza y, cada día que pasa, la desventaja se incrementa. Creo que, hasta que todos los implicados no trabajen coordinados, se analicen a fondo las causas de la situación actual y se planteen las potencialidades que ofrece el puerto, será difícil invertir esa tendencia”.

-¿Quién tiene que tener la voluntad de cambiar todo eso?

“Creo que todos, pero principalmente debe ser liderado por la Autoridad Portuaria. La voluntad de recuperación tiene que estar apoyada por todos los entes relacionados con el puerto: exportadores y comerciantes, asociaciones de estibadores, consignatarios, transitarios, transportistas, prácticos, centros de formación, amarradores, remolcadores… Creo además que es fundamental la implicación de la sociedad y de los medios de comunicación. Que se vuelva a amar y a hacer crecer el puerto: ‘Que el puerto vuelva a ser lo primero”.