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El acusado de matar a su pareja reconoce que ella se lo pidió y querían suicidarse juntos

   

EUROPA PRESS | Sevilla

Un joven de 21 años de edad, identificado como Miguel Ángel R.P., para el que el fiscal pide 21 años de cárcel por degollar en abril de 2012 a su novia tras propinarle una paliza en la vivienda que ambos compartían en la localidad sevillana de Estepa, ha reconocido este lunes que mató a su pareja tras asfixiarla aunque después de que ésta se lo pidiera, porque la intención era suicidarse juntos para no seguir haciendo daño a sus familias. “Estábamos angustiados”, ha resumido.

Durante la primera jornada del juicio con jurado popular en la Audiencia Provincial de Sevilla, el acusado ha relatado que el día de los hechos, el 14 de abril de 2012, “estuvimos consumiendo droga desde que nos levantamos”, lo que era “una conducta habitual todos los días”, y en concreto ese día consumieron 200 euros en cocaína en base, entre 30 y 40 euros de marihuana, y entre 14 y 15 litros de cerveza.

“Estábamos muy mal y yo estaba muy drogado, pasábamos de la vida y hablamos de que estábamos hartos”, porque además “mi padre quería echarnos de la vivienda”, ha dicho el imputado, quien ha explicado que en ese contexto la víctima, identificada como Ana María F.G. y que contaba con 26 años de edad, “me pidió que la matara por asfixia porque no quería sufrir”, acabando así con su vida por “asfixia erótica”. “Ella quería morir así”, ha insistido.

Al hilo de ello, ha afirmado que la víctima ya se había intentado suicidar cortándose las venas tres semanas antes del crimen, pero la fallecida “me decía que sola no era capaz y que le hacía falta alguien”. “Me vi solo, y ella también”, ha argumentado el acusado, quien ha relatado que por todo ello la asfixió estando ambos en la cama.

Según el fiscal, el acusado la golpeó hasta en seis ocasiones y, seguidamente, la degolló y le anudó un trozo de cable en el cuello, lo cual no influyó en el fallecimiento de la finada.

NO RECUERDA HABERLA DEGOLLADO

No obstante, el acusado ha dicho que no recuerda “ni cómo cogió el cuchillo ni por qué se lo clavó”, aunque sí ha señalado que a continuación llamó a los padres de su novia “para que se fueran lejos” y abandonaran su vivienda, lo que él aprovechó para entrar en la misma y “coger oro” que posteriormente cambió por dos o tres dosis de droga.

“Estaba buscando más droga para quitarme de en medio; estaba buscando que me diera un paro cardíaco con la cocaína, llegar a la sobredosis”, ha aseverado el imputado, quien ha señalado que, como no conseguía su propósito, decidió tirarse por un precipicio, quedando malherido y teniendo que ser ingresado en un centro hospitalario.

La Fiscalía considera que el acusado ha dado distintas versiones de los hechos que “no son creíbles”, pues a su juicio está claro que asesinó a su novia de forma “atroz” y, a continuación, causó “un gran dolor a los padres, más allá de la muerte, pues les dijo que todavía estaba viva para que la buscaran”.

“SUICIDIO MUTUO”

Tanto la representante del Ministerio Público como la acusación particular y la acusación que ejerce la Junta de Andalucía han rechazado que el acusado actuara influenciado por el consumo previo de drogas y alcohol, mientras que el abogado de la defensa ha interesado su libre absolución y ha aseverado que “hubo un consenso absurdo en el que llegaron a la intención de un suicidio mutuo”, todo ello bajo los efectos de la droga.

La Fiscalía solicita para el acusado 18 años de prisión por un delito de asesinato y otros tres años de cárcel por un delito de robo en casa habitada, así como el pago de una indemnización de 163.472,9 euros a los padres de la víctima.