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Antonio Sosa: “La plaza de Los Cristianos es pública, no del Obispado”

   

En la plaza se prohíbe jugar a la pelota, según indica un cartel. / N. DORTA

En la plaza se prohíbe jugar a la pelota, según indica un cartel. / N. DORTA

NICOLÁS DORTA | Arona

Sea la plaza de Los Cristianos del Obispado o del Ayuntamiento, prohibir actividades, como una campaña de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), o que los niños jueguen a la pelota, no parece un gesto razonable, independientemente de la titularidad de este espacio. Sobre esta cuestión se ha generado una polémica entre el cura párroco de la iglesia, José Estévez y un grupo de vecinos de Los Cristianos, indignados, ante la supuesta actitud del religioso, que ayer declinó ofrecer su versión a DIARIO DE AVISOS, remitiéndose al gabinete de prensa del Obispado, quien tampoco ha querido ofrecer declaraciones. El cura solo ha comentado que la información publicada está llena de “medias verdades”.

El Ayuntamiento de Arona ha vuelto a comunicar ayer que la plaza es patrimonio local y que en ningún momento pertenece al Obispado, independientemete de como en antaño haya quedado registrado ese solar, pues se han ejecutado obras de mejora, de remodelación del espacio y el mantenimiento diario lo ejerce la administración local.

“La plaza es patrimonio público y así figura en el Plan General”, comentó ayer el responsable de Medio Ambiente y que ha sido igualmente concejal de Urbanismo, Antonio Sosa. “Es un bien dentro del Plan General todas las intervenciones en esta plaza que se han hecho lo corroboran”, añadió.

El Ayuntamiento, “sin entrar en cuestiones de culto”, dijo ayer, no comparte la manera de actuar del cura, que por otra parte ha realizado un concierto de rock y un festival de skate “sin pedir permiso al Ayuntamiento y no pasó nada”, añaden desde la administración local.

El sábado un grupo de vecinos se manifestaron con pitos y cacerolas frente a la plaza para pedir al párroco que cambie de actitud. Las diversas las diferencias entre el párroco y una parte de la comunidad cristiana y vecinos son evidentes.

Los vecinos manifestaron la actitud poco apropiada del cura en determinados momentos “porque piensa que la plaza es de él” y haber prohibido un acto de la AECC “ha sido la gota que colmó el vaso”. Tras la misa y pitadas iniciales, los vecinos siguieron protestando.