X
RETIRO LO ESCRITO >

Canarias SML – Por Alfonso González Jerez

   

Yo creo que falta voluntad comprensiva en el Parlamento de Canarias. Como faltar, en realidad, faltan muchas cosas, empezando por diputados a la hora de seguir plenos y comisiones, pero el déficit de buena voluntad intelectiva es muy acusado. El escandalete por el lema en la campaña institucional del Día de Canarias, por ejemplo. Es un asunto que apasiona a los ciudadanos e, incluso, a los que viven en el campo. Ayer mismo, en un barrio santacrucero, dos tipos ceñudos se repartían hostias defendiendo y atacando el lema propuesto, aunque solo con el objeto de comérselo y cenar algo. En fin, que las protestas de los grupos parlamentarios -incluido el PSOE, que se muestra terriblemente debelador en la Cámara para mantener vivo el progresismo de la acción gubernamental- hubieran acabado si alguien, por ejemplo, José Miguel Barragán, hubiera explicado la verdad:

-Verán ustedes, es que llevamos veinte años gobernando y otros tantos como plataforma, federación o guateque de partidos, y comprenderán ustedes que después de tanto tiempo, uno termine haciéndose un lío, imagínense los pobres publicitarios…

Es la auténtica, humilde, contundente verdad. No se trata de un error político, sino casi de un despiste administrativo. Al final uno termina confundiendo las cosas: el Gobierno con la comunidad autonómica, la comunidad autonómica con el país, el país con sus habitantes, sus habitantes con nacionalistas entusiastas aunque desmemoriados y así sucesivamente. Como la reforma de la ley electoral no se considera un asunto urgente y prioritario -por las mismas razones por las que los zorros no considerarían prioritaria la instalación de puertas en los gallineros- este será un problema que, a buen seguro, se reproducirá en los años venideros. Para evitar más enojosas confusiones las mejores soluciones serían elegir un lema permanente y consensuado (Canarias, Sociedad Muy Limitada no se me antoja el peor) o bien encargarlo a una empresa publicitaria de algún sitio remoto cuya elección, según las bases de la convocatoria, nada tenga que ver con el archipiélago, de manera que esquive cualquier desconfianza o reserva por parte de la oposición o de los socios de gobierno o del gobierno mismo, cada vez más introspectivo. “Groenlandia, la tierra de tus amores”,“Si vienes a Micronesia te daremos anestesia” o “El Kilimanjaro, por encima de todo”. Y después a disfrazarse de magos, a cantar isas y folías y a beber vino azufrado, que eso no lo discute nadie.