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Colegiala, policía…los disfraces que nos hacen disfrutar más

   

Por Verónica Martín

Llegar casa un martes cualquiera y encontrar de fondo una música sensual; el pasillo lleno de velitas y un par de copas de vino… luego, sorprender con un atractivo disfraz de policía con esposas incluidas o de inocente colegiala con coletas bien tensas… El resultado: un encuentro sexual de calidad asegurado. Un juego que anima cualquier pareja y, muy especialmente, a aquellas que llevan mucho tiempo juntas.

La sexóloga y doctora en Psicología Evolutiva y de la Educación, Juani Mesa Expósito, afirma que este tipo de juegos de roles pueden ser muy divertidos y sanos aunque insiste en que “siempre tiene que tratarse de prácticas que sean de consenso y que los implicados estén perfectamente de acuerdo”.

En este sentido, recuerda que la pareja debe “hablar mucho” pero no en la cama sino en otro contexto digamos… más frío. “Es la mejor manera de no llevarse sorpresas en el momento del encuentro sexual”, afirma Mesa quien recomienda “no someterse a juegos o disfraces solo por satisfacer a la pareja, porque a la larga esto es negativo”. Pero, si a ambos les gusta jugar… la sensualidad puede convertirse en un encuentro realmente intenso.

Tras hablar e indagar, de manera más o menos explícita, lo que le gusta al otro (algo que también puede ser muy excitante… en plan… ¿te gustaría verme vestida de colegiala?), es el momento de planificar la sorpresa y la estrategia a seguir.

“En muchos casos, funciona el llamado día del mimo. Es decir, elegir una jornada donde nos comportemos especialmente cariñosos con la pareja, sin comunicarlo previamente”, recomienda la sexóloga y recuerda que es “una técnica que impide caer en el hastío y el aburrimiento”.

Y… ahora, manos a la obra. Las fantasías suelen ser comunes en todos: policías con esposas, escolares, enfermeras… hay una industria entera que ha descubierto que jugar y establecer una serie de roles son muy comunes. Por ello, en las páginas tiendas eróticas web más consultadas como amantis.net, lencerialolita.com, o eljuegodelplacer.com lo tienen claro y ofrecen multitud de disfraces (eso sí, la mayoría para mujeres aunque ya hay modelos para varones).

Cuando uno, en frío, entra en una de estas páginas o acude a una tienda erótica, como Passiomanía que se encuentra en el centro comercial Parque Bulevar en Santa Cruz de Tenerife, y va a buscar uno de estos disfraces puede sentirse un poco fuera de lugar pero… planificando el momento y poniéndole sal, la cosa mejora. Lo importante en esto es el elemento sorpresa. Que el ambiente sea el adecuado es importante. Fuera luces directas, usar velas, y no prescindir del atrezo es fundamental. Para que la otra persona entre en el juego, las instrucciones vía WhatsApp o mail funcionan.

Un correo electrónico diciendo: “Tras salir de la oficina, compra una botella de vino…” o “sigue las instrucciones que te envío y no preguntes…”, genera un clima de curiosidad que ya predispone para el momento especial.

Cuando ya el ambiente esté creado, es el momento de sacar las dotes teatrales… los roles sencillos en plan, “profe, tengo una duda”, funcionan con certeza. Da igual cómo sea uno, en ese momento sentirse sexy es lo fundamental. Fuera complejos y a disfrutar del momento… seas caperucita, el lobo, un serio guardia civil o una alumna aventajada.