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“El tiempo de los recortes en la sanidad canaria ya se ha agotado”

   

ALBERTO TALAVERA DÉNIZ

Alberto Talavera Déniz, director del Área de Salud de Tenerife en el Servicio Canario de la Salud (SCS). / SERGIO MÉNDEZ

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

Inspector médico de carrera, diplomado en Sanidad y Dirección de Hospitales por la Escuela Nacional de Sanidad y Gestor de los Sistemas de Calidad en el sector sanitario, Alberto Talavera Déniz fue presidente del Instituto Canario de Hemodonación y Hemoterapia, director general de Farmacia y director del Servicio Canario de la Salud (SCS) en la legislatura anterior. Desde noviembre de 2010 es el director del Área de Salud de Tenerife, una posición que le permite radiografiar la compleja situación que vive el sistema sanitario en las Islas, sobre el que dialoga en esta entrevista con el DIARIO.

-La semana pasada se resolvió el controvertido tema de las ayudas por los implantes y las prótesis oculares. ¿Volverán a repetirse los mismos problemas en el futuro?

“Hemos hecho algunas consideraciones y hemos forzado un poco algunas normas del Estado, porque dependen del desarrollo comercial de determinados establecimientos en el Archipiélago. Hay personas que requieren intervenciones específicas, y esto demanda que se haga un planteamiento integral, donde la prótesis sea sólo un elemento más de una atención integral y siempre bajo prescripción facultativa”.

-¿Está siendo complicado trasponer las medidas del Real Decreto de Sostenibilidad del sistema?

“Estamos acostumbrados a ir creciendo, a invertir, a reponer los equipos, a mejorar la asistencia, etcétera, porque el gasto sanitario público venía creciendo del orden del 5,5% en todo el Sistema Nacional de Salud; ahora estamos en un proceso de disminución de ese gasto, lo que hace que se resientan las infraestructuras, la reposición de equipos…, pero tratamos de que no se resienta la calidad de la asistencia que ofrecemos a los pacientes. De hecho, estamos manteniendo los indicadores que habíamos obtenido hasta ahora, en lo que se refiere a la atención, a pesar de que hay algunos impactos motivados por esos recortes, como son los tiempos de respuesta de algunos procesos”.

-Los profesionales hablan precisamente de que esas esperas, en algunas patologías, están sobrepasando las líneas rojas…

“En el ordenamiento jurídico canario aparecen algunos procesos que inciden en la calidad de vida de los pacientes, aunque no de manera fundamental en sus expectativas de vida. Y por primera vez, hay gente que está reclamando la intervención dentro de esos tiempos, que nosotros hacemos en los centros donde se pueden ofrecer unas mínimas garantías de calidad. Yo espero que las cifras se contengan, e incluso que mejoren ligeramente, pero es algo que veremos en los próximos cortes relativos a las listas de espera”.

No hay ningún dato que corrobore que la sanidad privada es más eficiente

-¿Continuarán los recortes en la sanidad canaria?

“El tiempo de los recortes ya se ha agotado, porque esa capacidad de recortar y de reformar organizativamente tiene poco más que recorrer; por tanto, sólo hay que esperar que las políticas económicas cambien para que no continúen repercutiendo sobre servicios públicos básicos como la sanidad. El Gobierno de Canarias siempre le ha dado a la sanidad la importancia que merece; de hecho, en los presupuestos el peso que tenía la sanidad estaba en torno al 37 o 38%, mientras que en 2013 está cerca del 42%. Estamos intentando mejorar la eficiencia, como hemos hecho por ejemplo en el ámbito de la prestación farmacéutica, aunque incluso ahí creo que las políticas de recortes como el copago han llegado a su límite”.

-Aun así, la Comunidad Autónoma de Canarias continúa teniendo un importante déficit de profesionales, ¿no es así?

“No se ha disminuido el número de profesionales, y nuestras relaciones de puestos de trabajo en el ámbito de los hospitales son las mismas. Sólo ha habido un ajuste en algunos puestos cubiertos por eventuales que estaban vinculados a la reducción de la jornada laboral que se hizo en el 2007; pero con la crisis, en todo el Estado se subió la jornada dos horas y 20 minutos, y eso ha hecho que las personas que se contrataron para cubrir esos horarios no sean ya estrictamente necesarias. Pero tenemos un número suficiente, y los ratios de médicos son los universalmente aceptados por los sistemas nacionales de salud”.

-Entonces, ¿cree que son suficientes para garantizar una buena calidad asistencial?

“Sin duda. Siempre se puede mejorar, porque estamos en un mundo de mejoras ilimitadas, pero mantenemos unos indicadores de expectativa de vida al nacimiento, expectativa de vida a los 65 años, mortalidad perinatal, mortalidad infantil, etcétera, que son de los mejores del mundo. Y eso son hechos incuestionables. Esos indicadores pueden deteriorarse con el tiempo si se prolongan políticas que pretendan recargar el peso de la crisis económica sobre la sanidad, pero de momento no podemos decir que estemos ante una situación de emergencia en el ámbito sanitario, como sí puede ocurrir quizá en el ámbito social”.

-¿Qué le parece la iniciativa del presidente del Gobierno de Canarias de desarrollar un plan de choque contra las listas de espera?

“Creo que va a dar sus frutos. Estamos revisando diariamente las listas de espera, para filtrar los casos que no pueden esperar, para darle prioridad clínica. Veremos los resultados muy pronto, aunque el principal objetivo de la Consejería, y así lo ha dicho la propia consejera, es contener la lista de espera, no disminuirla; y eso supone desarrollar una serie de políticas de eficiencia que no supongan un coste adicional. Todavía hay recorrido en cuanto a la eficiencia, aunque no demasiado, pero a 31 de diciembre veremos cómo se ha parado ese crecimiento desmesurado de las listas de espera”.

El plan de choque contra las listas de espera va a dar buenos resultados

-Por lo que usted señala, si continuasen los recortes, el sistema sería insostenible, ¿no?

“Hay mucha ideología en ese sentido, porque los que hablan de un sistema insostenible tienen en su hoja de ruta un cambio de modelo; es decir, pasar de una sanidad universal y con equidad en el acceso, el trato y los resultados, a una sanidad sólo para el que tiene dinero. Creo que ese no es el camino, porque lo que hace que España sea un país potente, y más ahora, es tener elementos de equidad en donde hay problemas económicos. No se puede sobrecargar a las personas que están sufriendo con costes añadidos en prestaciones que hasta ahora eran gratuitas. No hay ningún dato que corrobore la mayor eficiencia de la gestión privada sobre la pública. Eso es una leyenda urbana que no tiene ningún sustento, y creo que una sociedad civilizada no puede permitir una discriminación en el trato social, practicando la autocrítica y llevando a cabo una medicina sostenible”.

-¿Y dónde se puede mejorar?

“Por la vía de racionalizar las cosas que se hacen. Hay prácticas médicas que no suponen ningún valor adicional para los pacientes, y que sin embargo elevan mucho los costes. Es un asunto delicado y técnico, que no puede estar en el debate político, pero sí se está planteando. Pero no hay que perder de vista aspectos como el incremento de la expectativa de vida al nacimiento, que en Canarias abarca para ambos sexos los 82,2 años. Sólo Japón y Suiza nos superan en esta faceta. Y eso no es una responsabilidad exclusiva de la sanidad, aunque sí interviene de manera fundamental, en aspectos como la mortalidad perinatal, aquella que se produce en los últimos días del embarazo y en las primeras semanas tras el nacimiento. Por tanto, las versiones catastrofistas quizá puedan vender periódicos y crean angustia en la gente, pero no se corresponden con la realidad”.