X
el revés y el derecho>

Liderazgo, bien escaso – Juan Manuel Bethencourt

   

Querido Juan: qué asunto más endiablado. Personalmente solo tengo clara una cosa, y es que la cultura de la gratuidad ha llegado para quedarse. No ignoro las consecuencias desastrosas de ese hecho, y el principal de ellos será la necesidad de monetizar el esfuerzo creativo por otros caminos; unos legítimos, otros no tanto. No faltan los augures que sitúan el futuro del narrador literario como algo equivalente a los guiones de aquella serie televisiva tan familiar que dirigiera y protagonizara Emilio Aragón hace más de una década; aquello, además de un relato doméstico muy apto para el horario de máxima audiencia, era un mercadillo publicitario permanente, susceptible de ser usado para la promoción de neveras, yogures, cereales, bebidas refrescantes y todo el universo de la sociedad consumista. ¿Imaginas al comisario Jaritos de las novelas de Petros Márkaris conduciendo un Seat por las calles de Atenas no por solidaridad con otro país mediterráneo en crisis, sino porque las novelas terminen por ser patrocinadas por Seat, o por cualquier otra marca de coches? Un dislate que creo deberían tener en cuenta esos estudiantes jóvenes a los que aludes, pues ellos, aunque les cueste verlo (o admitirlo), son los primeros destinatarios de una marea publicitaria que se adapta a la escasez como antes lo hacía a la abundancia. Es lo que algunos llaman sociedad del bajo coste, en la cual no son solamente los precios los que tiran hacia abajo; es todo el entramado colectivo el que se ve degradado sin remedio. Aquí, como en todo, es muy difícil hacer reformas de verdad, pues los cambios realmente valiosos suponen el pacto entre intereses contrapuestos. ¿Hay cárteles de la propiedad intelectual abotargados por décadas de privilegio? Los hay. ¿Es la gratuidad a mansalva un camino suicida? Por supuesto. En medio está la capacidad de los poderes públicos para ir al hilo de los tiempos o un poco por delante, modernizando estructuras, no quemando la aldea. Eso es liderazgo, un bien realmente escaso en nuestros tiempos.