X
nombre y apellido > Luis Ortega

Martin Luther King – Por Luis Ortega

   

Dentro de los actos que, a lo largo de abril, se dedicaron a la memoria del pastor baptista y defensor de los derechos civiles en Estados Unidos, con ocasión del 45 aniversario de su muerte, la BBC sorprendió con la emisión de un vídeo sobre la detención del homicida -James Early Ray- en julio de 1968, tres meses después de perpetrar su crimen: el 4 de abril en Memphis. Las autoridades de Tennesse declararon que la cinta magnetoscópica no se descubrió hasta el año 2011, e insistieron en el argumento, discutible en un ciclo de imparables avances en la tecnología de la imagen, de la existencia de “problemas técnicos que impidieron visualizarlo hasta hoy”. El motivo de su rodaje, según dichas fuentes, era demostrar que “en todo momento se cumplió escrupulosamente la legalidad en la detención y que el sospechoso -un vagabundo racista, condenado a noventa años y muerto en prisión- fue informado de todos sus derechos”. El incidente y la supuesta trastienda ha suscitado numerosas interpretaciones; algunas apuntan la posibilidad de que los responsables policiales y judiciales conocieran los propósitos de Ray de pedir, tras conocer la sentencia, la anulación del juicio en base a una supuesta conjura de la que él había sido un mero instrumento. Mientras crecen o se diluyen las especulaciones -con la proverbial alergia de la inteligencia, seguridad y tribunales a los magnicidios precedidos de conspiración- los homenajes se sucedieron en distintos lugares de la Unión; tuvieron extraordinaria relevancia en dos espacios concretos: el Centro King de Atlanta, donde reposan sus restos en un sepulcro de mármol blanco, dentro de un lago artificial; y, en el National Mall, Washington, junto al monumento de Abraham Lincoln, abolicionista de la esclavitud, donde el 28 de agosto de 1963 y ante una enardecida multitud, pronunció su famoso discurso: Yo tengo un sueño. Una escultura de Lei Yixin -que centra un amplio parque concebido por el arquitecto Ed Jackson e inaugurada por Obama en 2011- recuerda la efeméride. Martin Luther King (1929-1968), líder de la comunidad negra, recurrió a los medios pacíficos, inspirados por dos personajes históricos a los que profesó sincera devoción, Mahatma Gandhi y Henry David Thoreau, persuadido de que “la violencia crea más problemas sociales que los que resuelve”. Frente a los grupos nacionalistas contrarios a la integración y partidarios de las acciones radicales (Panteras Negras, Poder Negro y Musulmanes Negros) sus mensajes y ejemplos le valieron el Premio Nobel de la Paz en 1964.