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Nicolás Gutiérrez Oramas: “Suelo revisar los escaños por si han pegado chicles”

   

DOMINGO NEGRÍN MORENO | Santa Cruz de Tenerife

Nicolás Gutiérrez durante una intervención en el Parlamento. |  FRAN PALLERO

Nicolás Gutiérrez durante una intervención en el Parlamento. | FRAN PALLERO


Se comportan como criaturas en el patio del colegio o en el aula. Sus señorías se lo pasan chachi en el Parlamento de Canarias. Y hasta hacen novillos. Nicolás Gutiérrez Oramas (diputado autonómico de CC por Fuerteventura) es un maestro de las trastadas a los compañeros.

-[Acaba de formular una pregunta sobre el absentismo escolar] ¿Qué se puede hacer para que los diputados no se ausenten del pleno sin una causa justificada?

“Bueno, hoy mismo, en la reunión del grupo, lo hemos estado analizando. Se puso el ejemplo del pleno anterior. En la última votación solo había 38 diputados presentes de los 60 que somos. Se concluyó que la justificación debe ser muy clara, porque prácticamente todos estamos aquí con dedicación exclusiva”.

-Se marchó el presidente del Gobierno y hubo una desbandada…

“Cuando se alargan las intervenciones y me toca hablar a mí, generalmente tengo que hacer un esfuerzo para que no se aburran los que quedan en el salón”.

-¿En qué se diferencia esta Cámara de un parque de atracciones?

[Reacciona sorprendido] “Pues, me pones en un compromiso [risa]. Si lo comparamos con el teatro, diría que se asemejan sobre todo en la puesta en escena, no en la obra que se interpreta”.

-Si fuera teatro, el género predominante sería el sainete…

[Risas] “Cierto”.

-¿Cuál es el valor de las palabras en este Parlamento?

“No solo en el Parlamento… Es una facultad de la que a veces hacemos un uso torticero. Evidentemente, soy partidario de las buenas formas y de cuidar la capacidad de dialogar, independientemente de los colores políticos”.

-¿Las dietas reducen el peso de las convicciones?

“Para los que somos de islas no capitalinas, nos resuelven el traslado. Es lo comido por lo servido. Por lo que uno oye, parece ser que con las dietas nos estamos haciendo millonarios y que nuestras cuentas están creciendo”.

-¿Es de recibo que diputados que están empadronados en otra isla pero que realmente residen en Tenerife cobren por el traslado?

“Hombre, hay que ser serios en todos los aspectos de la vida. Esas artimañas no son adecuadas”.

-¿Para transformar la realidad es necesario ser realista?

“Creo que hay que ser un poco utópicos para cambiar esa realidad”.

-¿Es una utopía que los gobernantes llamen las cosas por su nombre?

“¡Uf! Si nos enrollamos nos metemos en un entramado de difícil salida”.

-¿A cuántas renuncias personales obliga un cargo público?

“Personales, bastantes. Yo no soy un político con una larga trayectoria y he renunciado a mucho, aunque estoy en una situación de privilegio: mis hijos son mayores. Con quien tengo la batalla es con mi mujer [ríe]. Políticamente, me deja de mal cuerpo el hecho de que prevalezca la opinión mayoritaria del grupo sobre mi pensamiento particular. Reconozco que me ha costado asumirlo, pero lo acepto. Fue muy duro adaptarme a la vida dentro del Parlamento”.

-¿Las ideas envejecen?

“No siempre. Las ideas siguen siendo jóvenes si se modernizan”.

-¿La educación en Canarias está inclinada, como la torre de Pisa?

[Tuerce los labios y arquea las cejas] “Me da la impresión de que se está transmitiendo un mensaje equívoco y contraproducente, en el sentido de que todo es malo. Y no. Llevo 35 años trabajando, seis de ellos con responsabilidades políticas, y he observado que se están haciendo cosas muy novedosas y que significan un avance importante. Lo que sucede es que estamos por debajo de los índices que marcan organismos como la OCDE, que no es una ONG”.

-¿Qué pasaría si descubren que aquí, en el Parlamento, hay petróleo?

[Risas] “Actuaría igual que si estuviera en Fuerteventura o en Lanzarote… Lucharía contra viento y marea para que el Parlamento se mantuviera intacto”.

-¿Sin sondeos?

“Nada, ni en el Parlamento ni frente a las costas de nuestras islas”.

-¿El agua es mejor sin gas?

[Risa seca] “En Fuerteventura, la potabilización del agua nos ha sacado de la miseria en la que estábamos cuando nos abastecíamos con cacharros en aquellas famosas cubas militares”.

-¿Qué es lo más divertido?

“Lo que más me enriquece es la relación con mis compañeros. De vez en cuando hago alguna trastada para buscar la parte positiva [ríe]”.

-¿Pegar chicles en los bancos?

[Risas] “Eso todavía no. Lo que sí hago es, en mi condición de maestro, revisar los pupitres de los escaños…”.

-El optimismo atrae el éxito…

[Asiente] “También dicen que el dinero llama al dinero…”.

-Esa frase la acuñó un banquero…

[Risas] “¡Seguro!”.