X
el dardo>

Se abre la veda – Por Leopoldo Fernández

   

Aunque ha sido visto y no visto, Miguel Blesa, el exbanquero que dirigió -y en la práctica arruinó- Caja Madrid, hoy Bankia, el mismo que cobró 2,8 millones de euros de finiquito tras 14 años en la presidencia, el ex inspector de Finanzas del Estado, el compañero de pupitre de Aznar, el hombre de las opulencias, de los supercoches, los superpisos, las superoperaciones financieras, megalómano y soberbio, ha visitado la cárcel. Una noche sola, pero ha dormido en prisión. No se había visto nada igual desde la condena de Mario Conde, el que fuera todopoderoso mandamás de Banesto, hace ya más de 20 años. Desconozco si estamos ante un síntoma cierto de que algo está cambiando con la banca y los banqueros o, por el contrario, se trata de mera casualidad procesal. Sorprende en todo caso la escasa fianza -2,5 millones de euros- solicitada para él, en comparación con las que han pagado otros imputados en causas de corrupción o mala administración. Pero ahí queda esa especie de apertura de veda sobre quienes contribuyeron a llevar a la quiebra al sistema financiero español. Por sus malas prácticas. Por sus abusos de poder. Por sus alegrías en la utilización de recursos dinerarios ajenos. Por autoconcederse -o conceder a los amigos- prebendas, dietas, créditos, jubilaciones y ayudas que dan miedo. En estos tejemanejes están imputados casi un centenar de antiguos dirigentes de cajas de ahorros, que es en estas desaparecidas instituciones -y solo en ellas- donde se gestaron y estallaron los escándalos de tanto lamentar, con la complicidad de los principales partidos políticos, la patronal y los sindicatos, cuyos representantes se sentaban tan felices en los consejos de administración. A la banca privada no le faltan problemas, pero no cayó en estas desviaciones espurias de las cajas, donde las cuchipandas, los amiguismos, los préstamos fallidos y los abusos irán saliendo poco a poco a la luz en los distintos juicios que aguardan ante los tribunales. Lo sorprendente en este asunto de Blesa, que el mes próximo tiene anunciada su boda con una moza 26 años más joven que él, es que uno de los delitos que le imputa el hasta ahora desconocido juez Elpidio José Silva -por cierto, desahuciado por impago de un céntrico piso madrileño-, la compra del City National Bank of Florida, por el que Caja Madrid pagó 618 millones de euros, lo autorizó expresamente el Banco de España, en aquel tiempo gobernado por Miguel Ángel Fernández Ordóñez, quien a lo mejor no se va de rositas. La cosa salió fatal y la entidad madrileña perdió más de 500 millones. Blesa está acusado de administración desleal, apropiación indebida y delitos societarios. A ver cómo sale de este lío.