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Vividores aburridos – Por Ramiro Cuende Tascón

   

¿Será posible? Sí. Los LePlumerí son una familia francoitaliana de las de toda la vida. Una cuerda de extravagantes que viven de sorber la sangre a los demás, dirigidos por el cascarrabias -teñido caoba- y ceñudo Setevé LePlumerí. Campan a sus anchas por esos mundos, los de sus dioses.

Estirpes similares existen por todos sitios, en todos los lugares, culturas, religiones… Se huelen de lejos, sus cuerpos esmaltados por el escarpelo del especialista plástico, curtidos en el acristalado fitness-gym, tonificación, cerebro endurecimiento y otras actividades, como hacer fiestas empacadas, navegar a bordo, tomar el sol dentro de una maquina o, por ejemplo, ir con Borja Mari al Jarama.

A algunos se les ve el plumero de espaldas. No confundirse: los vividores estos de los que le hablo son de toda prosopopeya y condición, como los pingüinos que salen en los documentales de la tele, todos juntos sobre la piedrita, vestidos ideológicamente bien, con leves jerigonzas. Eso. Frente a la creatividad que disfrutan personas sencillas, henchidas de libertad y de ingenio, están los que necesitan para levantarse al ángelus de cada día una extravagancia que echarse a la boca, sin saber cómo pasar la página de su diario aburrimiento. El gusto por la vida no guarda relación con la chequera; al contrario la pasta mal usada entumece.

Un estudio de la principal escuela de negocios de Noruega sobre los factores que diferencian las mentes más creativas del resto dio como resultado una curiosa respuesta. Las personas creativas pueden alternar entre las ideas más imaginativas y la realidad con facilidad. Es decir, tienen una actitud experimental, juegan con fantasías y nuevas ideas, pero a la vez son capaces de aplicarlas a su trabajo y de concentrarse mucho en sus tareas. Personas que anteponen la originalidad a las reglas, muy motivadas y flexibles con los acontecimientos. Las personas más creativas tienden a adaptarse más fácilmente al cambio de las situaciones en sus vidas y suelen ser también más optimistas.

¡Fíjate tú! Flavio vende sus Il’Billonaire Boîtes, templos del ocio nocturno de los vividores a un grupo asiático que desparramará la marca por todo el mundo. Por su sede central de Cerdeña han pasado desde Paris Hilton y Leonardo Di Caprio hasta la familia Aznar ¿Quién los vería?

La foto de Galina Peshcova me encendió la luz, haciéndome ver lo absurda que es la vida cuando quieres controlarla. ¡Sea creativo! Divierte más.