X
salud y belleza>

Cremas solares, ¿efectivas según su precio?

   

¿Son las cremas solares más efectivas en función de su coste? ¿La industria cosmética disfraza sus índices de protección? Esta pregunta ha generado una gran polémica la semana pasada tras el informe que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) dio a conocer precisamente sobre la calidad de estos productos. Y lo hacían coincidiendo con el Día Mundial contra el Cáncer de Piel.

La OCU aseguraba que algunas cremas poseen menos protección solar de la que anuncian y, además, tienen un precio mayor cuando deberían ser más baratas por contener un menor factor de protección. Esta afirmación se basaba en un análisis de 15 protectores solares con factor 30 o alta protección para averiguar su factor de protección real, resistencia al agua, fotoestabilidad, propiedades cosméticas y etiquetado. En este sentido, remarcan que muchos de estos productos que se anuncian como hipoalergénicos no lo son. La OCU llama la atención sobre la frase “dermatológicamente testado” pues no hay una regulación clara que garantice exactamente de qué se trata.

Ante esta acusación pública, el sector no dejó de responder y la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa) ha contestado que “los consumidores pueden confiar en la utilización de los protectores solares”.

Esta asociación recuerda que “un protector solar, antes de su puesta en el mercado, requiere un expediente de información de producto, que incluye una evaluación de seguridad y el soporte de las alegaciones que reivindica. En el caso de la protección solar, el cálculo de los factores de protección ha de estar documentado con ensayos homologados”.

En este sentido, la industria cosmética ha recordado que las compañías que comercializan productos de protección solar llevan a cabo el cálculo de los factores de protección solar con arreglo a ensayos “normalizados”, existiendo normas ISO que se aplican para los factores de cálculo de protección frente a la radiación UVA y UVB.

En este sentido, la Stanpa denuncia, asimismo, que el informe de la OCU “omite los datos científicos de las características del estudio”, el laboratorio en el que se ha realizado el ensayo, el método utilizado y los criterios que utiliza para atribuir una u otra puntuación a los productos analizados. “Esta cuestión es una prioridad para las autoridades sanitarias, quienes conocen verdaderamente la información técnica de cada producto y su composición, avalando así la fiabilidad de la protección solar de los productos en el mercado”, destaca.

Además, ha informado de que un estudio similar realizado en otros países ha dado resultados “muy diferentes”. “La complejidad del método de medida de los factores de protección es considerable, y su validez está condicionada por el rigor de la técnica, la acreditación del laboratorio y la conformidad con la norma ISO de referencia. Además, la propia OCU reconoce en dicho informe que no sabe las causas por las que en algunos productos obtiene resultados erráticos, indicando que puede deberse al mal almacenamiento del producto o al envejecimiento del mismo”, apostilla.
Por ello, lamenta que la organización haya emitido un estudio sin el “necesario rigor científico” en una cuestión “tan sensible” como es la protección solar frente al cáncer de piel. Así, informa de que las autoridades sanitarias son las que conocen “verdaderamente” la información técnica de cada producto y su composición, avalando la fiabilidad de la protección solar de los productos en el mercado.

Finalmente, y acorde a lo recomendado por la OCU, la asociación de empresarios cosméticos ha aconsejado a los ciudadanos elegir el producto más indicado para cada tipo de piel, renovarlo con frecuencia, y desechar las cremas del año anterior que hayan sido abiertas.