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¿Cuáles son tus prioridades?

   

“Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo más importante”
Mafalda

Cada uno de nosotros tenemos una idea diferente de lo que significa un adecuado balance entre el trabajo y nuestra vida fuera de él. Sin embargo, todos podemos coincidir en que podría ser disponer de una cantidad satisfactoria de tiempo para hacer lo que nos apeteciese. Puede ser tiempo con nuestra familia, tiempo para hacer deporte, crecer espiritualmente o cualquier hobby que nos apasione.

Para conseguir un adecuado balance te proponemos dos etapas: en primer lugar encuadremos nuestra vida y, en segundo lugar, te proponemos cinco claves para conseguirlo desde ya.

Debemos comenzar clarificando cuáles son nuestras prioridades. Y esto es algo personal. Depende exclusivamente de ti. Puede ocurrir que si dedicas una buena parte de tu tiempo a construir tu carrera profesional, esto te haga feliz. Y aunque puede estar descompensado con tu vida privada, esto es lo que te toca ahora.

Esto se convierte en un problema cuando no es congruente con nuestros valores o principios. Es decir, si quieres dedicar tiempo a tu familia, pero el trabajo te lo impide, entonces sí tienes un problema. No es fácil solucionar este aspecto pero ser consciente de ello, intentando recuperar el balance entre ambos aspectos de tu vida, es un buen comienzo.

Ser infeliz en ambos escenarios no es la solución. Debemos ser honestos con nosotros mismos al valorar nuestras prioridades y no engañarnos. Para ello es importante que imaginemos cómo nos gustaría que fuese nuestra vida, que evaluemos la situación actual y determinemos la distancia entre ambas realidades.

Por ejemplo, debemos ser conscientes al fijar nuestros objetivos. Saber que no es posible desarrollar una exitosa carrera como directivo de una gran empresa, pasar mucho tiempo con nuestra familia, ser un gran bailarín de tango y leer 10 libros a la semana. El trabajo, y especialmente en los tiempos que corren, exige mucho tiempo y energía. Combinarlo con nuestra vida fuera de él puede ser una verdadera pesadilla.

Por ello es muy importante que seamos conscientes del tiempo que nos permite nuestra labor profesional para conseguir aprovechar al máximo el que tengamos fuera de él. Es una labor imaginativa que exige buscar la manera de conseguir la calidad en lo que hagamos. Proponemos cinco reglas para conseguirlo:

Sé más productivo. Puede resultar algo obvio pero, en la medida de lo posible, debemos intentar maximizar nuestro tiempo en el trabajo. Lo mas satisfactorio sería poder trabajar por objetivos en lugar de echar horas. El efecto de esta decisión evitará que pasemos tiempo innecesario en nuestro puesto de trabajo.

Pon límites. Es muy importante que seamos conscientes de que el balance entre nuestro trabajo y nuestra vida privada es necesario. En ambos sentidos. Si no tenemos una vida fuera de nuestro entorno profesional es muy probable que este se resienta. En ocasiones extendemos nuestra jornada laboral sin percatarnos de que necesitamos descansar o cambiar de escenario para conseguir rendir satisfactoriamente en nuestra vida laboral. En la medida de lo posible, no te lleves trabajo a casa.

Aprende a decir no. Esto tiene que ver mucho con lo anterior. En ocasiones perdemos tiempo en nuestro trabajo en actividades que no nos corresponden o que, simplemente, no son relevantes. Un ejercicio consciente sobre las prioridades a desarrollar diariamente conseguirá evitar que tengamos la sensación de no avanzar.
Vive tu vida. Tanto en nuestra vida profesional como en nuestra vida privada, conseguir aquello que realmente queremos exige que lo sepamos. En ocasiones, son otros los que parecen determinar cualquier aspecto de nuestra vida. Hagamos un esfuerzo por saber qué es lo que realmente nos pertenece.

Cuídate. Puede resultar lo más obvio. Pero descansar adecuadamente, hacer ejercicio y mantener una dieta adecuada tienen un sorprendente efecto sobre cómo nos sentimos emocionalmente.
Por último, es muy importante que seamos conscientes de que no podemos cambiar todo a la vez.
Los planes exigen etapas. Y estas deben ser abarcables.

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