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Fei+Fra = ATxC – Por Jorge Bethencourt

   

Desgraciadamente para la hagiografía de la socialdemocracia europea, el sistema de pensiones tiene su origen en alguien tan alejado de la izquierda como aquel señor de bigotes y casco con punta de lanza llamado Bismarck. Los alemanes, que han tenido tiempo para pelearse dos veces con el resto de Europa y el mundo mundial, perder las dos veces, reconstruirse, dividirse, unirse y vengarse de las dos derrotas obligando a toda Europa a comerse un déficit obligatorio, tuvieron tiempo además de inventar el sistema de seguridad social a finales del siglo XIX. En España abrazamos el sistema de pensiones a comienzos de dicha centuria, con la Restauración primero, de forma voluntaria. Pocos años más tarde, sobre 1920, el sistema se impuso “a la española”, es decir, por las bravas. O lo que es lo mismo, que todo el mundo a pagar y punto en boca. Desde entonces hasta hoy ha seguido básicamente igual. El sistema de pensiones se basa en que los trabajadores que efectivamente curran pagan con una parte de su salario las pensiones de los jubilados que ya no trabajan pero tienen derecho a cobrar por lo que han trabajado. No es que uno capitalice un fondo que después va a cobrar, es un sistema parecido al de nuestras madres con la red de ventas de los tupperware. El sistema es fantástico, excepto que se está yendo a freír puñetas porque se basa en el número de trabajadores, en la población activa y, entre otros detallitos, en el incremento de la productividad en un país donde vamos ya por encima de los cinco millones de parados, donde las empresas públicas y las bancas oficiales han prejubilado con sueldos de oro a miles y miles de felices cincuentones, donde los sueldos descienden a los infiernos y los impuestos nos clavan por todos lados… Los que trabajan en España no solo tienen que pagar el sueldo de los jubilados, sino las pensiones no contributivas, los gastos generales de una administración formada por unos cuatrocientos mil cargos públicos y más de tres millones de empleados del sistema distribuidos en 17 pequeños estados algunos de ellos en estado de coma y otros de buena esperanza soberanista. O sea, que no hay cama para tanta gente. De ahí que el Gobierno haya encargado a un grupo de expertos una pensada sobre cómo salvar el pufo del sistema de pensiones, inventando una compleja fórmula que conjuga el Factor de Equidad Intergeneracional (FEI) más un Factor de Revalorización Anual (FRA) más otros factores que dan dolor de cabeza de solo leerlos. Pero para simplificarles todo, queridos lectores, no pierdan el tiempo con una calculadora. Es fácil. La resultante de la suma de todos esos factores será ATxC. Que básicamente significa que nos iremos todos a tomar por culo.

@JLBethencourt