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El presunto estafador de la élite canaria cae en una trama vaticana

   

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

Giovanni Carenzio

Imagen de archivo de Giovanni Carenzio. | CANARIAS7


Giovanni Carenzio
, un inversor financiero de origen napolitano denunciado en Canarias por presuntas estafas millonarias, fue detenido ayer junto a un prelado y un espía en una operación contra el blanqueo de dinero en la investigación sobre las presuntas irregularidades en la gestión del llamado banco del Vaticano, el Instituto para las Obras de Religión (IOR), informaron ayer los principales medios europeos.

A buen seguro que a miembros de la élite político-empresarial canaria no les extrañará semejante muestra de confianza, ya que este inversor financiero -con despacho en Triana y casado con una grancanaria- al parecer garantizaba operaciones suculentas a tres meses, con beneficios de un 10, un 15 y a veces un 20%, según recogió en su día canariasahora.com durante una protesta espontánea frente a su despacho cuando el italiano dejó de responder al móvil.

Según el portavoz del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, en la actualidad Carenzio está imputado por estafa en el Juzgado de Instrucción número 3 de Las Palmas de Gran Canaria tras ser denunciado por más de una decena de inversores, pero en las hemerotecas destaca una denuncia, presentada por el ex fiscal general del Estado Eligio Hernández, en nombre de un par de familias tinerfeñas de ilustres apellidos, supuestamente por cantidades que superan los tres millones de euros.

Otros afectados serían dos constructores con mucho nombre en Gran Canaria y un alto cargo del Gobierno de Canarias, aunque sobre estos casos no hay refrendo procesal alguno.

Sin embargo, el hecho de que no exista aparente rastro en los juzgados de estos casos no implica necesariamente que no existan, dado que en muchas de estas operaciones se pretendía burlar el control de la Hacienda Pública para redondear el beneficio y por ello no hay registro documental del mismo.

En las denuncias presentadas en Canarias, las acusaciones sospechan que Carenzio utilizaba el clásico modelo piramidal en el que las nuevas inversiones permitan pagar los intereses de las antiguas hasta que, como castillo de naipes, se desmorona el chiringuito y llega el tiempo de poner los pies en polvorosa.

Ahora, Carenzio está detenido por fraude y corrupción en Italia junto al alto prelado Nunzio Scarano, que hace un mes era el responsable del servicio de contabilidad de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), el ente que gestiona el inmenso capital inmobiliario del Vaticano, tal y como recuerda Efe.

En un primer momento se había comunicado que se trataba del obispo de Salerno, pero el arrestado es un prelado que pertenece a esta archidiócesis.

Scarano ya había sido suspendido por el Vaticano de todos sus cargos después de que se supiera que la Fiscalía de Salerno le investigaba por blanqueo de dinero por un caso de cheques justificados como donaciones de origen poco claro, por un total de 580.000 euros.

El otro detenido es Giovanni Maria Zito, exagente de los servicios secretos italianos (AISI), ya que había sido destituido hace algunos meses de su cargo.

Según los medios italianos, las pesquisas que han llevado al arresto se concentraban en la entrada ilegal en Italia de 20 millones de euros desde Suiza.

Esta operación fue practicada por la Guardia de Finanzas (policía fiscal italiana) tras la orden de la jueza de investigaciones preliminares de Roma Barbara Callari.

Por el momento se desconocen más detalles sobre los delitos que se les imputan y sólo que se trata de una investigación que ha surgido de las varias que la Fiscalía de Roma mantiene abiertas sobre las presuntas irregularidades del IOR.

Se desconoce si en este caso también está implicado el banco del Vaticano, como ha ocurrido en el pasado, por la poca transparencia en la gestión de las cuentas corrientes.

Las detenciones se producen después de que el pasado miércoles, el Vaticano informara de que el papa Francisco ha nombrado una comisión, formada por cinco miembros, que se dedicará en los próximos meses a investigar todo lo que ocurra en el banco del Vaticano, envuelto desde hace años en numerosos escándalos financieros, para una posible reforma.