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‘Tetescéptico’ – Por José David Santos

   

Seguramente me meta en un lío al hablar del Club Deportivo Tenerife porque no me siento futbolero, no soy de esos del corazón blanquiazul y observo todo lo que ocurre a su alrededor con cierta distancia. Ahora, con la euforia del ascenso, se ha desatado de nuevo una especie de orgullo y pasión por el equipo tanto dentro como fuera del club. Lo de fuera lo comprendo, el fútbol es de esas cosas que te alegran aunque no te afecten directamente, tiene que ver con la sensación de pertenencia a un grupo o a eso tan genérico que se llama sentimiento. Pero lo que me llama la atención es que desde las interioridades del club se saque -demasiado- pecho y pata. Me explico. Ayer su director deportivo Quique Medina, en un ejercicio de coherencia, afirmó que el objetivo principal del equipo es seguir en Segunda. Sensatez que le honra y que da una dimensión de lo que es el representativo o los birrias como siempre los ha llamado mi abuela. Es decir, que a su nivel es un club que debe comportarse con modestia y dando gracias por el apoyo de la afición, los socios, las instituciones, los anunciantes e, incluso, los medios de comunicación que aún en el pozo han actuado más como forofos que como medios de comunicación (sobre todo a la hora de empujar para subir de categoría). Pues bien, ayer también, en declaraciones realizadas al periodista Pepe Moreno de Radio El Día, el viceconsejero de Turismo del Gobierno de Canarias, Ricardo Fernández de la Puente, apuntó que desde su área el apoyo a los dos clubes de fútbol más importantes del Archipiélago no será como en épocas anteriores (2,4 millones de euros a repartir entre el Tete y la UD Las Palmas) porque, entre otras cosas, consideró que la repercusión turística del patrocinio no vale esas cantidades. Tanto Medina como Fernández de la Puente vienen a poner los pies en la tierra a todos esos que, sobre todo, desde del club se creen merecedores de todo sin hacer casi nada. El tiempo de vino y rosas pasó, ahora hay que trabajar más duro en lo deportivo y en lo empresarial porque ni se gana partidos ni se obtienen apoyos económicos solo con mostrar la camiseta.

@DavidSantos74