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Valle de Guerra y Guamasa acaparan las quejas al PGO

   

Valle de Guerra

Vista de Valle de Guerra, en la comarca nordeste del municipio. | SERGIO MÉNDEZ

J. F. J. | La Laguna

Los pueblos de Valle de Guerra y Guamasa han sido los que más se han movilizado en el proceso de presentación de alegaciones al nuevo Plan General de Ordenación del municipio, aprobado de forma inicial el pasado mes de febrero y cuya resolución provisional está prevista para el próximo junio. Los vecinos de ambas localidades presentaron el 28% del total de 2.727 alegaciones recibidas por el Ayuntamiento lagunero; 781 quejas entre una y otra localidad al planeamiento diseñado por el grupo de gobierno.

Si Guamasa presentó 282 alegaciones (10%), Valle de Guerra tramitó casi el doble (499, 18%), según los datos oficiales de la Gerencia de Urbanismo. En el primer, caso se trata sobre todo de quejas relacionadas con las edificaciones de más de dos alturas que autoriza el plan en distintas áreas urbanizables del pueblo y que no gustan a sus vecinos, más partidarios de mantener la tipología de viviendas unifamiliares que caracteriza actualmente este emplazamiento del extrarradio de la ciudad.

Según fuentes municipales, hay muchas posibilidades de que estas alegaciones de Guamasa sean finalmente aceptadas. En cambio, en Valle de Guerra, las alegaciones acumuladas están más vinculadas a la defensa del suelo rústico y el rechazo a intervenciones como la creación de nuevos viarios, un bulevar o un área de uso industrial. “Realmente, las alegaciones a contestar son unas 1.300, ya que el resto son repetidas”, dijo el concejal de Urbanismo y portavoz de CC, Juan Manuel Bethencourt, quien avanzó que se tendrán en cuenta el 30% de estos planteamientos vecinales, un porcentaje de estimación que ha calificado de “alto”.

“Me refiero a aquellas que son técnicamente viables, que no van en contra de las decisiones que se adoptaron en el proceso de consulta y que mejoran las expectativas del vecino. Estábamos convencidos de que el documento inicial era un buen documento y estamos seguros de que será mucho mejor cuando salga la aprobación provisional”, explicó el edil.
El equipo de gobierno de Coalición Canaria y PSOE considera que este nuevo documento debería tener una vigencia de largo recorrido: “Teóricamente los planes hay que renovarlos cada ocho años, pero la experiencia práctica dice que suelen durar más. La previsiones de este plan es para unos 15 años, a partir de su entrada en vigor”, estimó Bethencourt. Por lo pronto, el objetivo es alcanzar en julio su aprobación provisional, último paso antes de que pase al Gobierno de Canarias. La última palabra corresponderá a la Cotmac. “Queremos que haya máxima agilidad, para no frustrar las expectativas del municipio”, dijo Bethencourt.