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El 40% de los accidentes laborales en Atención Primaria es por infección hemática

   

Inyección

El uso de medidas barrera es esencial contra los contagios. / DA

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

Un descuido o la mala fortuna puede acarrear graves consecuencias, especialmente en el ámbito sanitario. Y es que la siniestralidad debido a la exposición biológica a patógenos hemáticos, y especialmente el pinchazo accidental, es la causa más frecuente en la Atención Primaria, tanto por las consecuencias para el trabajador (posible infección, ansiedad, estrés, etc.) como por las repercusiones económicas que llevan consigo.

No en vano, según un informe elaborado por la Unidad de Prevención de la Gerencia de Atención Primaria del Área de Salud de Tenerife, el 40% de los accidentes laborales que se produjeron el año pasado fueron por estos patógenos hemáticos. En concreto, según datos del documento al que ha tenido acceso este periódico, de los 239 incidentes registrados, 61 fueron por los citados patógenos, siendo los más numerosos por pinchazos (52) o en extracciones (seis).

Según explicó el delegado de Atención Primaria del Sindicato Médico (el CESM) en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Eduardo Sánchez, el mayor volumen de pacientes y la precariedad laboral han favorecido el aumento de este tipo de accidentes, que en el 90% de los casos afectan a los ATS/DUE, y en menor medida a los médicos y auxiliares de enfermería.

En relación a los ejercicios anteriores, recalcó el portavoz sindical, la contabilizada en 2012 es “la más elevada de los últimos cuatro años”, aunque apenas supusieron un 0,0011% del total de las extracciones realizadas (527.026) en Atención Primaria en el Área de Salud de Tenerife.

Hepatitis y VIH son las enfermedades a las que se ven más expuestos los sanitarios

Expertos consultados por el DIARIO dejaron claro que “existen varios factores que pueden influir en el riesgo de transmisión de estos patógenos, siendo el volumen del fluido inoculado uno de los más importantes”.

Por este motivo, es fundamental la utilización de medidas de barrera (guantes, bata, gafas etc.) cuando se estén realizando actividades de riesgo. “La manera de protegerse y evitar algunos tipos de transmisión iatrogénica es la buena práctica, acompañada de la adopción de las llamadas precauciones universales, recomendadas por el Centro de Control de Enfermedades (el CDC)”, denotaron las mismas fuentes.

Desde el Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife insistieron en que “el riesgo biológico en el medio sanitario es el más frecuente entre los riesgos laborales del personal de dicho entorno”. Se considera accidente de riesgo de transmisión de patógenos hemáticos al contacto con sangre u otros fluidos corporales a través de inoculación percutánea o contacto con una herida abierta, piel no intacta o mucosas, durante el desarrollo de actividades laborales.

En la actualidad, las principales enfermedades infecciosas a las que se ven expuestos los profesionales sanitarios en su práctica diaria son las de etiología vírica, destacando entre ellas la hepatitis B, la hepatitis C y la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

Aunque el mecanismo por el que se produce la transmisión es el mismo para los diferentes virus, varía la eficiencia de transmisión en caso de accidente. Se estima que el riesgo de transmisión tras una exposición percutánea con una fuente infectada por el virus de la hepatitis B oscila ente el 5% y el 40%, y con una fuente infectada por el virus de la hepatitis C es de aproximadamente un 3%, aunque el porcentaje de transmisión es variable. Mientras, el riesgo de transmisión del VIH al personal sanitario es muy remoto (en torno a un 0,17%), aunque constituye un problema de primera magnitud por sus consecuencias.