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El Cabildo ya avisó al Gobierno del cierre del Consorcio de Bomberos

   

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

El Cabildo de Tenerife ya advirtió por escrito al Gobierno de Canarias de que su retirada total de la financiación del Consorcio Insular de Bomberos supondrá la disolución del mismo salvo que el Ejecutivo autonómico disponga algún tipo de solución en la nueva Ley de Emergencias de Canarias, tal y como se refleja en la misiva fechada el pasado 26 de junio y que obra en poder de este periódico.

El riesgo real de estar asistiendo a los últimos estertores del Consorcio tinerfeño de Bomberos lleva una semana de rabiosa actualidad en los medios de comunicación de la Isla más destacados desde que DIARIO DE AVISOS adelantara tal posibilidad el lunes pasado, pero en realidad tal fecha del 1 de julio no es casual, sino que estaba marcada en rojo por los responsables de seguridad del Cabildo en su afán de encontrar algún tipo de remedio al cambio de política que el Gobierno de Canarias anunció, también por escrito, en los últimos días del año pasado.

La última reunión fue el pasado 30 de abril y no hay noticias de cuándo será la próxima

Fue entonces cuando la Dirección General de Seguridad y Emergencias, cumpliendo así con el plazo de un año de antelación que está fijado en los estatutos del propio Consorcio, anunció al Cabildo su intención de no seguir aportando el 20% del presupuesto del mismo para el año 2014, lo que supone en la realidad un total de dos millones y medio de euros que no parecen tener posible compensación hoy por parte de administración alguna.

Desde entonces, los contactos desde el Cabildo han sido constantes, pero la última reunión tuvo lugar el pasado 30 de abril y el Gobierno no ha respondido a las solicitudes de la Corporación tinerfeña para reanudar las negociaciones. Así, la carta del pasado 25 de junio recuerda al responsable gubernamental del área, el consejero de Economía, Hacienda y Seguridad, Javier González Ortiz, que en la cita del 30 de abril se planteó como alternativa que “dentro de la Ley de Emergencias de Canarias se desarrolle un título específico sobre los Servicios de Bomberos, en el que entre otros se regule el carácter insular del mismo, así como el papel que han de desempeñar las distintas administraciones en su gestión y sostenimiento económico”.

AVISOS MUY CLAROS

Lo peor es que el vicepresidente cuarto del Cabildo de Tenerife, José Antonio Valbuena -que es quien figura como remitente de la carta- incluye en la misma serias advertencias de sus dudas sobre cómo va a continuar su andadura el Consorcio de bomberos sin ese 20% de aportación gubernamental. Así, en uno de los párrafos insiste en la necesidad de una nueva reunión “al objeto de avanzar en lo tratado anteriormente y poder formular propuestas que descarten por nuestra parte tener que plantear una disolución del consorcio que sería la solución más factible a día de hoy de mantenerse la postura del Gobierno de Canarias de dejar de financiar el Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de la Isla de Tenerife”.

En la misiva se llega a decir que o hay remedio o solo resta repartirse los efectivos

Por si el mensaje no fuera suficientemente claro, el dirigente insular concluye la carta apuntando que “en caso de llegar a este extremo quiero trasladarte que tal y como establece el artículo 42 de los Estatutos del Consorcio habría que proceder a la liquidación del mismo de manera que habría que distribuir entre los consorciados la totalidad de bienes materiales y humanos”.

La solución a este problema no parece sencilla, por cuanto desde el Gobierno de Canarias se entiende que la competencia al respecto es insular y, por tanto, debe ser la administración insular quien la sufrague, pero la realidad pasa porque no parece sencillo que tanto el de Tenerife como el de Gran Canaria y, desde luego, el de Lanzarote puedan mantenerse sin ese apoyo del Ejecutivo autonómico.

Por lo que respecta a la Isla de los Volcanes, desde que se conocieron las intenciones del Gobierno ya se puso de manifiesto que es imposible continuar con el Consorcio de los bomberos conejeros, mientras que en Gran Canaria se esperan acontecimientos de lo que ocurra finalmente con el de Tenerife.

Como telón de fondo siempre se adivinan, amenazadores, los negros nubarrones que siguen posados sobre la política presupuestaria de las administraciones canarias a cuenta de una crisis que no da respiro y de una relación con la Administración central bastante lejos de ser un alivio.

Bomberos Tenerife

Un grupo de bomberos del Consorcio durante un incendio forestal del año pasado. / MOISÉS PÉREZ

Jefe de personal: “No podemos con esta incertidumbre”

“Los bomberos no podemos seguir con esta incertidumbre”. Es la frase que repite una y otra vez el jefe de la Junta de Personal del Consorcio Insular de Bomberos de Tenerife, Diego Expósito, durante la conversación que mantiene con este periódico, que sufre en primera persona todos los días con la zozobra imperante a cuenta de esta piedra angular de la seguridad desde su fundación en 2000.

Porque es a Diego Expósito a quien “todos los días siempre alguno me pregunta: ¿Sabes algo? ¿Cómo va la cosa? Y eso desgasta porque notas que la gente está preocupada”, explica, refiriéndose a unos trabajadores cuyo trabajo incluye, en tantas y tantas ocasiones, jugarse la salud y hasta la vida para prestar un servicio a la sociedad en escenarios a veces dantescos.

Este representante de los trabajadores describe la situación del consorcio a su manera, hablando con cierto humor de que “este niño está un poco grande y ahora los padres no saben qué hacer con él, pero está claro que alguien tiene que cuidarlo”.

En opinión de Expósito, “es una pelea entre unos y otros, pero alguno tiene que ser responsable”, para a continuación apuntar que “el consejero [José Antonio Valbuena] se está defendiendo y está luchando por salvar el Consorcio de Bomberos”.

Recuerda este antiguo bombero de Santa Cruz de Tenerife que “en su día fuimos pioneros, pero desde hace seis o siete años vamos para atrás por la crisis, y la situación actual no es agrado de nadie”.

Sobre si debe permanecer, Expósito lo tiene claro: “hace falta y es efectivos al cien por cien, a pesar de que en el convenio colectivo figura que a estas alturas tendríamos que ser 58 bomberos, cuando en realidad ya somos 42 tras perder dos plazos el pasado mes de octubre”.

¿Hacen falta esos bomberos? Expósito pone un ejemplo muy reciente: “En el incendio de Los Campitos del otro día fuimos cuatro dotaciones (16 bomberos) durante cinco horas. Y hubo que reforzar entretanto Santa Cruz, claro”.

A la pregunta de qué pasaría si, por ejemplo, se cierra Icod, el representante de los bomberos eleva la voz por primera vez: “Fatal. Un disparate. Desde allí salen un montón de servicios que son rescates, conatos muy peligrosos… Cerrar en Icod es lo que nos faltaba”, concluye Diego Expósito.