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Canarias, al revés del pepino con las renovables

   

El proyecto Promise fomenta el uso de energías limpias. / M.P.

Aerogeneradores para producir electricidad verde, en el Sur. / M. PÉREZ

ROMÁN DELGADO | Santa Cruz de Tenerife

La comunidad autónoma de Canarias, debido a múltiples factores (la mayoría administrativo-judiciales), casi que camina para atrás en su estrategia de conseguir el mix eléctrico ideal para las Islas, que, según han dicho por activa y por pasiva las autoridades autonómicas y estatales e incluso los propios agentes del sector eléctrico (la distribución, en manos de Red Eléctrica Española -REE-, y la generación, dominada en el Archipiélago por Endesa, e incluso la firma Gascan, creada para el gas), debe ser 30-30-30 (con fueloil, con renovables y con gas). Pues de todo esto, por mucho que se diga y se aspire, hoy, al cierre del año 2012, nada de nada: cero. O sea, todo lo contrario. Canarias está parada en seco, y los números de las Islas sobre potencia instalada para fuentes de generación eléctrica incluidas en el régimen especial, en el que están todas las renovables, es de risa, de auténtica risa, y a la vez de terror.

Tal y como recoge el informe sobre el sector de REE para 2012, en el que se contemplan variedad de magnitudes acerca de los sistemas eléctricos peninsular y extrapeninsular (donde se hallan Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla), las Islas, pese a sus condiciones óptimas para la generación de energía renovable solar y eólica, en especial la primera de estas, han ganado muy poco potencial en generación al cierre de 2012, con solo 308 megavatios (en el año 2010 poseía 307, solo uno menos que ahora).

La participación de las renovables isleñas (la eólica, la solar fotovoltaica y la térmica renovable) en el global de potencia instalada en el Archipiélago es del 9,7%, lo que significa que la generación eléctrica en las Islas está dominada, acaparada de forma alarmante, por el fueloil, con prácticamente el resto, esto es, el 90%.

La situación actual en las Islas es descorazonadora, pues, salvo en el año 2010, con un potencial instalado en renovables de 307 megavatios y subida con respecto al año anterior, en 2009, que hubo 276,5 megavatios, la tendencia ha sido caer o mantenerse. Así, tenemos que en 2010 se llegó a los 307 megavatios, aunque, a partir de ese momento, la curva tiró para abajo, con descenso hasta 285,5 en 2011, y luego volvió a la cota de 2010, con solo un megavatio más en 2012, el último año con datos cerrados y oficiales. En dos años (de 31 de diciembre de 2010 al mismo día de 2012), Canarias no ha sido capaz de avanzar en energía verde. Si los datos de las Islas se comparan con los de la Península, el resultado es dramático, pues este sistema eléctrico, con peores condiciones para la generación de energía solar, logra llegar al 30% del famoso mix a 31 de diciembre de 2012 en el caso de renovables (Canarias está en el 9,7%). Allí hay una potencia instalada sobre el total del 29%, con el 22,2% en eólica, el 6,2% en solar (fotovoltaica y termoeléctrica) y el 0,9% en térmica renovable. Si el objetivo isleño es el mix 30-30-30, como en Canarias dice todo el mundo, la distancia con la Península es de 20 puntos. Muchísima, ¿no?

Retahíla de problemas y dificultades

Si alguien tiene la culpa de los pésimos resultados logrados por Canarias en la implantación de medios para la generación eléctrica renovable es la Administración, en especial la autonómica y también la estatal. La primera, por el galimatías burocrático impuesto y por los nefastos resultados obtenidos en los concursos sobre parques eólicos, que han derivado en enormes y eternos problemas judiciales. Pero esto no ha sido lo único, sino que a ello hay que unir el juego maligno del Gobierno central con el sistema de primas que inicialmente se ideó para la energía verde. Primero, el marco se cambia a la baja y se convierte en menos rentable para los inversores en ese ámbito, y luego llega el PP y el ministro canario Soria y se lo cargó todo de un plumazo, aunque ya este prepara una norma estatal de aplicación en el llamado sistema extrapeninsular con la que aspira a recomponer el desaguisado. No será lo mismo. Entretanto, el mix 30-30-30 se parte de la risa.