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El comité de los centros delegados al Cabildo denuncia “negligencias”

   

D. A. B. | Santa Cruz de Tenerife

Los casi 300 trabajadores de la Comunidad Autónoma delegados al Cabildo de Tenerife, bajo el paraguas del IASS, “se sienten discriminados y hasta desamparados”, porque consideran que están en el limbo administrativo. “Se nos trata igual para lo malo, pero no tanto para lo bueno”, se queja el comité de empresa en alusión al horario de verano y a otras cuestiones del ámbito de las relaciones laborales. Pero eso no es lo peor.

Los representantes sindicales (IC, Sepca, CC.OO. y UGT) del centro ocupacional Verodes, la residencia de mayores de Ofra y el CAMP Reina Sofía, de Güímar, denuncian “deficiencias materiales graves”, así como “negligencias” en la gestión del personal por parte de los gestores del organismo autónomo del Cabildo. Se quejan, por ejemplo, de que en el CAMP Reina Sofía de Güímar, que acoge a unos 100 usuarios con discapacidad intelectual y física, “hay escasez de material básico, como sillas en las aulas y talleres”.

El comité pone de relieve, además, “el estado peligroso y obsoleto de las camas”; algunas de ellas, “con barandillas de seguridad defectuosas en las que no funcionan los anclajes, con el consiguiente riesgo de caída”.

Tampoco funcionan, asegura el comité de empresa, “algunos baños de la zona de residencia, que llevan tiempo precintados por filtraciones en las duchas”. También llaman la atención sobre “el cierre de la piscina, desde hace varios años, por no estar adaptada a la normativa, y el no funcionamiento de los toldos de otra zona de esparcimiento, fundamentales para dar sombra”. En definitiva, recalcan, “hay un deficiente mantenimiento de las instalaciones debido a los recortes”.

De la residencia de mayores de Ofra destacan la “escasez de personal para atender a 172 usuarios, de los cuales 100 aproximadamente son dependientes, en una u otra medida, de terceras personas”. Actualmente, argumenta el comité, “los residentes que ingresan en este centro son en su gran mayoría dependientes, lo que implica un desfase entre el tipo de instalación para la que fue concebida”.

Después de varias reuniones con los gestores de la Unidad de Dependencia del IASS, a quienes se les ha solicitado el estado de las cuentas y el informe económico-financiero, han recibido, recalcan, “la callada por respuesta”. Estos centros se nutren, explican, “de unas transferencias corrientes determinadas en el decreto de delegaciones 160/97 del Gobierno de Canarias, a través de la ley de presupuestos de cada año”. Al respecto, no entienden “cómo se gasta menos en mantenimiento, suministros y recursos humanos”. Sin contar, añade el comité, “con el ahorro que ha supuesto la supresión de la paga extraordinaria de diciembre y la disminución del absentismo laboral”. La representación de los trabajadores recuerda que es un derecho acceder a los informes de la Intervención.