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El mejor amigo para combatir la soledad

   

La sesiones se realizan con la participación de Brega y todos los ancianos. | SERGIO MÉNDEZ La sesiones se realizan con la participación de Brega y todos los ancianos. | SERGIO MÉNDEZ La sesiones se realizan con la participación de Brega y todos los ancianos. | SERGIO MÉNDEZ
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La sesiones se realizan con la participación de Brega y todos los ancianos. | SERGIO MÉNDEZ

NORBERTO CHIJEB | Candelaria

Desde el pasado 2 de julio, los cincuenta ancianos que residen en la actualidad en la Casa de Acogida Virgen de Candelaria esperan la llegada de los martes para disfrutar durante algo más de una hora de la presencia de Brega, una perra pastora belga, adiestrada por Rosa María Sánchez.

La terapia con perros es una técnica que se desarrolla en España apenas hace 15 años y esta es la primera experiencia que se hace en un centro de mayores en Tenerife. Esther Quijada, la directora del centro, nos confirma que en breve también ampliarán esta terapia con caballos. “Los resultados que estamos teniendo son extraordinarios”, afirma la responsable del centro de la Fundación Gerón.

Diversos estudios de investigación han demostrado que uno de los problemas que más sufren los ancianos es la soledad y el aislamiento. Por eso uno de los objetivos propuestos es darle cariño a través de los canes.

“La terapia con perros también aporta unos beneficios físicos. El simple hecho de acariciar al perro provoca un relajamiento, lo cual se traduce en una disminución de la presión arterial”, afirma la animadora Rosa Elba Sánchez.
La terapia crea diversión en los ancianos. Rara vez se acuerdan del dolor que les acuciaba, de la rutina que les aburría. La memoria les trae sus mejores momentos con otros perros. El perro es canalizador de conversaciones. Ancianos introvertidos, que no se relacionan con los demás ni se integran, parecen cambiar tras la llegada de la terapia con perros y acaban preguntando cuándo vuelven los perros, qué comen, cómo se les enseña a los perros para terapia. E incluso algunos se enfadan cuando termina la sesión que se realiza en un círculo en que todos pueden estar cerca de Brega, una perra que además impresiona por su capacidad de repuesta a su animadora canina y por su facilidad para sumar y restar, ante la cara de asombro de unos espectadores muy especiales.

Con la terapia canina “se favorece el intercambio afectivo, aquí dan y reciben cariño. Y a esas edades suele faltar el recibir, lo cual acelera los procesos seniles”, afirma Esther Quijada, quien añade que “es una forma de refrescar la memoria, porque los mayores no dejan de ser unos niños grandes, aunque ya no se les puede cambiar su carácter”.

Y todo eso para que con la llegada de Brega, una sola caricia, una sola mirada de la perra, nos lleva a ver cómo siguen sintiendo, quieren, conocen y en definitiva viven.

Un centro con apenas tres años de vida
La Residencia Virgen de Candelaria fue inaugurada el 1 de septiembre de 2010, después de un largo parto, por los Padres Dominicos y es explotada por la Fundación Gerón.

Se trata de uno de los geriátricos más modernos de Tenerife, que en un futuro dispondrá de un salón de actos y una piscina o spa para un centenar de mayores -94 plazas de residentes y 10 de centro de día-, que están atendidos en el centro por un médico, tres enfermeros, nueve auxiliares de enfermería, un fisioterapeuta, un técnico socio-cultural, una trabajadora social, cuatro limpiadoras, un conserje, un gobernante y una directora que se esmera “por el bienestar de los mayores”.

El proyecto de la creación de este centro estuvo promovido por la Fundación Canaria Santuario de Candelaria, con dinero público y privado, presidida por el padre Jesús Mendoza.