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¿Papas o patatas? – Por Wladimiro Rodríguez Brito*

   

Como otros años, a estas alturas del mes de julio ya se ha recogido más del 80% de la cosecha de papas de las islas. Este es el mejor momento para hacer una valoración de la situación de la producción de papas de este año, estudiando también la evolución de la superficie de cultivo y su comercialización, siempre problemática.

En primer lugar, hemos tenido una cosecha buena, tanto en cantidad como en calidad. Es de destacar que la polilla guatemalteca este año apenas ha tenido impacto en la cosecha. La meteorología ha sido mejor que el año anterior, si bien en el mes de abril faltó algo de lluvia en los secanos de las islas. Como conclusión, la cosecha ha sido mejor que en los años 2011 y 2012.

Hay razones más que suficientes para que aumente la superficie destinada a este cultivo. Sin embargo, los hechos han puesto de manifiesto el estancamiento de esta en los últimos años, tal y como lo muestra el siguiente cuadro con las cantidades de patatas importadas en toneladas métricas:

-2007: 68.908
-2008: 89.740
-2009: 74.100
-2010: 84.400
-2011: 65.700
-2012: 83.870

Tal y como se observa, a pesar de la crisis que vive Canarias, seguimos importando la misma cantidad, ya que aquí no se ha aumentado la producción local. Éste es un cultivo para el que tenemos infraestructura suficiente en las islas, tanto en regadío como en los secanos de las medianías del norte. Adicionalmente, la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias está impulsando el cultivo mediante la concesión de una ayuda por kilogramo producido que este año ha sido de 0,25 euros, aumentando desde los 0,15 euros de cosechas anteriores. No olvidemos que los costes de producción en Canarias están entre 0,40 y 0,60 euros por kilogramo.

En este año, 2013, hay una coyuntura favorable para que nuestros agricultores cubran al menos los costes de producción. El mercado nacional e internacional de la patata está a precios muy superiores a la media de los últimos veinticinco años, superando en muchos casos los 0,50 euros el kilogramo en origen. El año anterior se vendieron patatas importadas aquí a 0,22 euros el kilogramo, con una procedencia dudosa. Los agricultores de las islas han podido recuperar los costes de la producción gracias a la subida de los precios de las patatas importadas. Sin embargo, a estas alturas del verano, los precios en el mercado están bajando para nuestras papas. Si siguen bajando, no se llegará a cubrir los costes de producción locales. En este momento podría interesar mantener la cosecha a la espera de que el mercado vuelva a mejorar.

Estos vaivenes del mercado demuestran que no hay un control suficiente sobre las importaciones de patatas. Las papas son un producto que simboliza nuestra cultura tradicional. Son parte de nuestro paisaje, pero, sobre todo, son una parte fundamental de nuestra dieta; en Canarias consumimos casi cien kilogramos por habitante al año. Si el abastecimiento de papas fuera totalmente local, podríamos triplicar la superficie labrada actualmente, mejorando la situación en nuestras zonas rurales, creando empleo y mejorando el paisaje así reduciendo el riesgo de incendios.
Seguimos teniendo un escalón demasiado alto entre los agricultores y los consumidores. Los distribuidores y grandes superficies, que son los compradores de la producción, imponen sus precios y condiciones sin el adecuado control, tal y como reconoce la propia Unión Europea. Lo que está ocurriendo este año con las papas en Canarias no es por un exceso de oferta local ni por entrada de excedentes de fuera, sino por interferencias locales.

Hay que insistir: las papas son un cultivo posible y viable en Canarias. Disponemos de un producto con una imagen acreditada y diferenciada, de buena calidad y con infraestructuras para su producción. Estas líneas sobre todo son de apoyo y ánimo a nuestros agricultores. Todos nosotros, como consumidores que somos, debemos hacer un esfuerzo para demandar papas y no patatas, por razones culturales, económicas, ambientales. Esperemos que en próximos años se incremente la superficie cultivada y que los controles sobre las importaciones mejoren atendiendo a los criterios antes mencionados.

*DOCTOR EN GEOGRAFÍA