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Los recursos humanos y la Comunidad Autónoma de Canarias – Por Elena Frías Martín

   

Los recursos humanos (en adelante, RRHH), como muchos sabemos, representan “el valor añadido de una organización”. Solemos, en la mayoría de los casos, referirnos al ámbito empresarial, pero, sin embargo, es igualmente aplicable al familiar, grupo de amigos o cualquier otro grupo con determinada afinidad entre todos sus miembros.

Para entender de esta forma más global y general el auténtico valor de los RRHH, debemos abrir nuestras mentes y dejar que estas se expansionen en la dirección más idónea para la culminación de nuestros objetivos.

Pues bien, a tal efecto, vamos a relatar a grandes rasgos las notas caracterizadoras de una buena gestión de RRHH:

1) Liderazgo: debe siempre existir una persona en las empresas o cualquier otro grupo social que dirija y coordine adecuadamente a los demás. De no ser así, dicha empresa o grupo, más tarde o más temprano, estará abocada al fracaso o bien a su no funcionamiento. El liderazgo es consustancial a los grupos humanos para su existencia y pervivencia, pero dependerá mucho de su gestión, el buen o mal funcionamiento grupal.

2) Motivación: es otra característica estrella de los RRHH y debemos apuntar asimismo su estrecha vinculación con el liderazgo. Así, aquel líder que consiga motivar a los demás componentes del grupo social será por definición un buen líder. Lo contrario solamente acarreará los correspondientes problemas interpersonales e intragrupales, ya sea porque se trate de un liderazgo autoritario, o bien porque no tenga en cuenta las necesidades reales de su grupo o no se adapte a los nuevos tiempos…

3) Planificación y gestión: dos grandes conceptos y realidades, que, de ser bien llevados, conseguirán resultados no simplemente buenos, sino óptimos. Esto es extrapolable a todos los posibles conflictos que puedan surgirnos en nuestra vida cotidiana. Sin embargo, donde lo vemos más patente todos los canarios es justamente en la clase política, al margen del color de cada cual.

Conforme a todo lo que estamos viendo y viviendo, comprobamos cómo la planificación y la gestión apenas existen para nuestros políticos. Por tanto, si hubiésemos tenido una idónea planificación, ¿estaríamos en esta situación de desempleo generalizado y acentuado en el ámbito juvenil? ¿Habríamos tenido tantas fugas de gente joven de Canarias? ¿Habrían ocurrido tantas desgracias como consecuencia de la Ley de Dependencia, tan incumplida hasta nuestros días? ¿Habrían tantas quejas continuadas por el incumplimiento reiterado de los hospitales del Norte y del Sur? La respuesta a todas estas cuestiones que tanto nos preocupan es “no”.

Por tanto, entendemos que la clase política debe llevar a cabo un “cambio profundo de conciencia” para conseguir esa óptima planificación que redunde en beneficio de todos los canarios.
El cambio y la adaptación a las nuevas necesidades es algo inherente a todos los humanos que debe ser cumplido especialmente por la clase política, al ser ellos quienes nos representan y los que dirigen el rumbo de nuestras vidas.

4) El premio al trabajo bien realizado es igualmente característico de los RRHH, lo cual conecta con los estímulos personales de cada cual. Sin embargo, observamos que esta máxima no goza de especial predicamento ni en nuestra clase política, ni tampoco en nuestra sociedad en general. Ello quizás se deba a cuestiones de tipo cultural de algún tiempo atrás, y que aún conviven con todos nosotros.

Por tanto, para que todo funcione bien, debemos aplicar la conocida fórmula Win-Win, ya sea entre empresa y trabajador, donde ambos ganan, como en cualquier otra situación de nuestra sociedad.

Solamente cuando hagamos este cambio de conciencia real estaremos ganando, avanzando y evolucionando como sociedad que somos todos los canarios, y con ello, estaremos en la senda de forjar un mundo mejor para todos.