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LA LAGUNA >

Ni el calor puede con San Benito

   

Los laguneros llenaron las calles para celebrar su romería. / FRAN PALLERO Los guayeritos mostraron sus habilidades y el mando sobre las yuntas y las carretas. / FRAN PALLERO Varias agrupaciones folclóricas llegadas desde otras islas participaron en la jornada festiva. / FRAN PALLERO Uno de los tradicionales y singulares barcos terrestres de la romería. / FRAN PALLERO
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Varias agrupaciones folclóricas llegadas desde otras islas participaron en la jornada festiva. / FRAN PALLERO

J. L. CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

Ni el calor ni las altas temperaturas impidieron que San Benito viviera ayer su día grande, con la celebración de la romería regional que desde hace 66 años se lleva a cabo en el barrio lagunero en los primeros días de julio. Aunque la alerta meteorológica podía haber disuadido a muchos, las calles del casco volvieron a llenarse de carros, yuntas y carretas, que pusieron color a una jornada que se prolongó para los más jóvenes hasta bien entrada la noche.

La celebración, no obstante, se inició a las 9.00 horas en la iglesia del patrón de los labradores de Aguere, donde se celebró la misa con el acto tradicional de la bendición del pan de San Benito, que como versa el relato “muchos comen por ser bendito para purificar sus cuerpos y otros se los llevan a sus casas para protegerlas de todo mal”. Luego, ya cerca del mediodía, dio comienzo la misa principal de la fiesta, seguida del acto de bendición del ganado por fuera del templo. Este sirvió para dar el pistoletazo de salida a la gran romería, en la que, según las inscripciones controladas por la Asociación de Ganaderos de Tenerife (Agate), se dieron cita 9 rebaños, 10 barcos terrestres, 12 yuntas de reserva, 5 carros y más de medio centenar de carretas, en las que no faltaron el buen vino, las papas y el gofio.

Y es que, a pesar de la crisis y los problemas urbanísticos que han enturbiado las últimas sesiones plenarias del Consistorio, no hubo incidentes ni alusiones políticas, e incluso reinó la concordia entre el gobierno municipal y la oposición. El paseo romero, que partió de la ermita del santo, continuó por Marqués de Celada, Adelantado, plaza de la Concepción, la Carrera, plaza del Adelantado, calle de San Agustín, plaza de la Junta Suprema hasta la plaza del Poeta Manuel Verdugo para regresar hasta la ermita por la calle Lucas Vega. Las agrupaciones folclóricas, algunas llegadas de distintas islas, se mezclaron con los guayeros y los animales, en un desfile que, a diferencia de otros años, no acabó en verbena. Solo en la plaza de La Concepción se instalaron kioscos con música, que fueron los últimos en cerrar. Uno de ellos, de los más concurridos, fue el ventorrillo solidario de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui, que recaudó fondos para los niños que estos días pasan sus vacaciones en la Isla.