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Daluz se pone a punto en la capital

   

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Daluz, en un combate anterior. | SERGIO MÉNDEZ

JUAN S. SÁNCHEZ | Santa Cruz de Tenerife

Juan Carlos López King Daluz cumplió una semana de concentración en Madrid con la sensación de estar haciendo un buen trabajo para acometer los objetivos que tienen en mente para él los rectores de su promotora. El púgil tinerfeño ha ocupado la vivienda en la que suele residir Kiko Martínez, en el barrio de Entrevías, a pocos pasos de la puerta del gimnasio de Sergio Maravilla Martínez. Desde allí casi huele a campeón.

Pensar en ser el siguiente es la mejor forma que tiene para combatir la soledad. Hasta el fin de semana pasado tenía la compañía de su buen amigo Mariano Hilario El Tiburón, que anoche defendía su cinturón de campeón de España del peso supermedio en Lanzarote ante el cántabro Iván Salcines.

Esta semana se le ha hecho larga entre la dureza de los entrenamientos y el aislamiento, pero el tinerfeño busca el lado positivo. “Esto me va a venir muy bien para la próxima pelea”, dijo ayer Daluz, que pudo ver en directo como se manejan los grandes a nivel mediático. “Estuvo por aquí Campillo durante dos días haciendo reportajes, me pareció muy buena gente”, señaló Daluz sobre el ex campeón mundial del peso semipesado, que el próximo sábado tiene una cita importante en Chicago ante Andrzej Fonfara.

Con Kiko Martínez en Oxnard (California) preparando su próximo combate por el campeonato mundial IBF del peso supergallo ante Jonathan Romero, Daluz se ha quedado prácticamente solo en el gimnasio junto a Óscar Rayito Sánchez, entrenador y mánager en España de Maravillabox. Iván El Silencioso Ruiz también está pero un reciente corte sufrido en una ceja no le permite hacer guantes con el tinerfeño que tendrá que esperar a la vuelta de Campillo y de Antonio González Matías para hacer guantes con Gonzalo, el espigado peso medio con el que boxeó Álex Concepción en octubre.

“Estoy muy cansado, ha sido una semana muy exigente”, confesaba ayer Daluz, que reconocía la dureza de las carreras matutinas “y eso que a mí me gusta correr”, comentaba entre risas antes de agradecer a Sánchez el material nuevo que le ha dado para afrontar esta concentración, tres pares de guantes y un casco. “Se está portando muy bien conmigo”, concluyó.