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Los guardianes del Parlamento

   

Sesión Parlamento Canarias

Desarrollo de una sesión plenaria del Parlamento de Canarias. / JAVIER GANIVET

DOMINGO NEGRÍN MORENO | Santa Cruz de Tenerife

Puede ocurrir -porque así es la condición humana- que un diputado desconozca sus derechos y obligaciones o el funcionamiento mismo de la Cámara. Para resolver cualquier duda jurídica que surja en el ejercicio de la actividad legislativa están los letrados. Son los guardianes del Parlamento de Canarias.

Aunque son seis en plantilla, el cuerpo de letrados está compuesto en la práctica por cuatro funcionarios. En agosto se jubila uno de ellos y otra plaza en propiedad, por oposición, no ha sido cubierta por un empleado interino después de que José Miguel Ruano diera el salto a la política (actualmente, como presidente del grupo nacionalista).

Sus cometidos aparecen definidos en el artículo 43 del reglamento: “Los letrados prestarán en las comisiones y respecto de sus mesas y ponencias, el asesoramiento técnico y jurídico necesario para el cumplimiento de las tareas a aquellas encomendadas, y redactarán sus correspondientes informes y dictámenes”. Recogen los acuerdos adoptados en cada convocatoria.

Jerárquicamente, el secretario general viene siendo la sombra del presidente del Legislativo. Al frente de la administración parlamentaria, ocupa un escritorio ubicado a la derecha de la Mesa. Desde esa posición, no en pocas ocasiones ha sacado de un apuro a sus señorías. Aparte de los plenos, asiste a las reuniones del órgano de gobierno y de la Junta de Portavoces. Esporádicamente lo sustituye su adjunto o, según las circunstancias, otro de los juristas en nómina.

En tareas menos directivas, los demás letrados se ocupan de las comisiones, de las ponencias y también cumplen labores de apoyo a la propia secretaría general. También llevan los pleitos ante las instancias jurisdiccionales.

Manuel Aznar Vallejo, Antonio Castro Cordobez y José Ignacio Navarro Méndez

Manuel Aznar Vallejo, Antonio Castro Cordobez y José Ignacio Navarro Méndez. / DA

Dos de estos técnicos han publicado el libro Cuestiones de derecho parlamentario canario, a modo de guía. Manuel Aznar Vallejo y José Ignacio Navarro Méndez se inspiraron en una edición similar de Galicia. Los autores han pretendido elaborar “un manual para no iniciados que permita a su usuario descender sin excesivas dificultades al conocimiento de las principales variables que explica qué funciones desempeña y cómo se estructura la Asamblea legislativa canaria”.

La obra se estructura en nueve capítulos, que abarcan los aspectos más relevantes de la vida parlamentaria. Aznar y Navarro han aplicado la metodología de preguntas/respuestas, con la finalidad de “llegar al meollo de forma directa”. Su estilo se aleja, no obstante, del concepto de tratado de derecho. Antes al contrario, han intentado primar la “sencillez en la exposición de los argumentos”. Por ello, han descartado acudir a la cita prolija.

Acerca de la difusión de los trabajos parlamentarios, escriben que “la publicidad no se agota en la publicación con efectos jurídicos de sus deliberaciones y acuerdos en los textos oficiales”. Se logra, precisan, “en un sentido eminentemente material, por su oportuna transmisión a la opinión pública”.

En el Diario de Sesiones del Parlamento se plasman las intervenciones del pleno, de la Diputación Permanente y de la Comisión General de Cabildos Insulares. Mientras, el Boletín Oficial de Parlamento reúne la documentación que sirve de base para las discusiones objeto de votación.

Palabra de ley.