X
tribuna>

El muro de las lamentaciones – Por Marta González Casanova

   

Estoy un poco cansada, por no decir harta, de escuchar a los que hablan del Puerto de la Cruz en pasado. Que fue la cuna del turismo en España ya lo sabemos y también que por sus calles pasearon visitantes ilustres como Agatha Christie, los Beatles y hasta el mismísimo Churchill. Todo eso ha conformado nuestra historia y ha quedado plasmado en unos cuantos libros. Pero ahora, en un panorama tan complicado, debemos mirar hacia adelante y aprovechar todas las oportunidades que se nos presentan para lograr una ciudad atractiva para el visitante. Estoy de acuerdo en analizar las actuaciones para no cometer algunos errores del pasado pero no podemos cuestionar cualquier piedra que se pretende mover. Ya está bien de mirarnos al ombligo y de intentar vivir de las rentas del pasado. Es necesario avanzar con perspectiva de futuro. Una ciudad turística que pretende adaptarse a las nuevas demandas no puede estancarse en el pasado, no podemos seguir lamentándonos de nuestra desgracia en muros de piedra que no nos dejan ver el horizonte. Sinceramente no creo que vengan más turistas por el hecho de que hayamos sido cuna de nada o porque Paul McCartney casi de ahogara en la playa de Martiánez. Vendrán más turistas si les ofrecemos atractivos que nos diferencien de otras zonas, si tenemos hoteles adaptados a las demandas actuales, si nuestro comercio ofrece una buena imagen y cuidamos la presentación de los productos, si nuestros camareros, taxistas o dependientes son amables y cuidan el servicio que ofrecen. Todo eso nos hace competitivos y atractivos a la vez. No solo necesitamos renovar nuestras calles y plazas, tenemos que renovarnos todos y sobre todo ser un poco más optimistas. Estoy convencida de que esta ciudad tiene grandes posibilidades de futuro pero todos tenemos que aportar nuestro grano de arena, desde los políticos que nos gobiernan hasta el camarero que sirve el cortado. No podemos seguir viendo fantasmas donde no los hay y cuestionar cualquier actuación sin valorar en su justa medida los pros y contras. Se están haciendo muchas cosas por el Puerto de la Cruz y nunca antes se había producido tanta implicación por partes de administraciones públicas de diferente color político en un afán común por sacar esta ciudad adelante. Ahora que tenemos a los políticos de acuerdo, son un grupo de los del no a todo, movidos quizás por intereses de algunos que quieren sacar tajada electoral, los que arriesgan nuestro futuro. Firmaré una y mil veces pero por el sí a las mejoras que necesita este pueblo.