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El Gobierno critica que Soria no amplíe la consulta de los sondeos

   

Plataforma flotante sondeo petrolífero

Imagen de una plataforma flotante petrolífera. / DA

VICENTE PÉREZ | Santa Cruz de Tenerife

El Gobierno de Canarias critica la falta de respuesta del Ministerio de Industria y Energía a su petición de que se prolongue un mes más el plazo de consulta pública del estudio de impacto ambiental de las prospecciones petroleras de Repsol frente a Lanzarote y Fuerventura, cuyo plazo comenzó en pleno mes de agosto y terminará el 25 de septiembre para los ciudadanos, y posteriormente para las instituciones públicas, en función de la fecha en que les fue notificado.

“Pese a nuestros reiterados llamamientos, seguimos con la callada por respuesta del Ministerio que preside José Manuel Soria, por lo que no ha tenido ni el mínimo de educación institucional”, manifiesta a este diario el comisionado del Gobierno canario para el Desarrollo del Autogobierno y las Reformas Institucionales, Fernando Ríos.

El Ejecutivo canario, según refiere Ríos, envió simultáneamente también cartas con esta petición al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y ministro de Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, que sí constestaron, pero indicando que el organismo competente es el Ministerio de Turismo, Industria y Energía. Lo cierto es que el Gobierno canario (formado por CC y PP) aún no ha presentado sus alegaciones al estudio de impacto ambiental, y apurará hasta el último momento (el 11 de octubre en su caso) para dar la mayor solidez posible a sus planteamientos.

Para ello, técnicos tanto de la Administración autonómica y de los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura, como externos, están examinando el expediente desde numerosos puntos de vista. “Llevamos 20 días analizando el documento, que es una chapuza, y hemos visto muchas omisiones, de cosas que dice Repsol que están pero no están, y hemos comprobado la connivencia entre el Ministerio de Industria y Energía y la empresa, pues se pudo haber sido más duro en las exigencias a Repsol; por no hablar del momento elegido para sacarlo a información pública, en agosto”, expone el comisionado para el Autogobierno.
Otro aspecto que critica el Ejecutivo canario son las restricciones para que los ciudadanos puedan tener acceso a esta información, por lo que Ríos asegura que cualquier persona que la pida podrá obtener una copia del estudio dirigiéndose al Gobierno autonómico a través del portal www.gobcan.es y, concretamente, la página que corresponde a Presidencia, donde existe la posibilidad de mandar la petición online a través del apartado El presidente responde.

Además, Ríos critica que, quienes acuden a las oficinas estatales para consultar el expediente, tengan que dejar constancia de su DNI, “algo propio de un estado dictatorial”. En todo caso, recuerda que ha tenido que ser el Cabildo del Fuerteventura el que colgara el estudio en Internet, tras conseguirlo extraoficialmente, por lo que se puede descargar a través de Dropbox.

La delegada del Gobierno en Canarias, María del Carmen Hernández Bento, afirmó en agosto que el informe de impacto ambiental de Repsol puede consultarse en todas las direcciones insulares de la Administración del Estado, y no sólo en la Delegación del Gobierno en Las Palmas de Gran Canaria o en la Subdelegación de Tenerife. En el estudio de impacto, elaborado por la consultora Alenta Medio Ambiente SL, se detalla que el proyecto de los sondeos se justifica porque “el petróleo y el gas natural continuarán siendo la mayor fuente de energía en España y Canarias”.

Una posibilidad de que haya derrame entre 50.251

El documento de estudio de impacto ambiental de los sondeos de Repsol, que lleva fecha de 25 julio, concluye que, con las medidas preventivas y correctoras propuestas, las perforaciones previstas, los posibles impactos residuales son “compatibles” con el medio ambiente, y “moderados” en algunos casos. Y añade que “el riesgo” de un accidente que ocasionara derrames de crudo o combustible de los barcos, si no se tomaran esas medidas, sería “medio”, pero, con las prevenciones programadas, ese riesgo se puede gestionar “hasta el nivel más bajo que sea razonablemente factible”:

Sin embargo, Repsol reconoce que en caso de un derrame de crudo blow out, es decir, por erupción incontrolada de la bolsa de hidrocarburo, la probabilidad es de una entre 50.251 sondeos perforados, mientras que un derrame del diésel de las embarcaciones empleadas, las probabilidades son de una entre 18.868 si son sondeos someros o de uno por cada 4.425 en el caso de prospecciones profundas.

El peor escenario contemplado es el de un blow out que se deja fluir durante 30 días sin parar a un ritmo de vertido de 1.000 barriles de crudo cada 24 horas. A eso se añaden condiciones adversas tanto en la meteorología como en las corrientes marinas. En ese supuesto extremo, en el 85% de los casos analizados el vertido alcanzaría la costa de Fuerteventura si el accidente se produjera en las áreas Plátano-0 y Naranja-1, esta última casi descartada por Repsol. El crudo tocaría el litoral de Lanzarote en el 53,6% de las simulaciones realizadas en el peor de los escenarios y afectaría a la costa de Gran Canaria en el 42,5%, siempre teniendo en cuanto las situaciones más adversas.

Repsol pretende hacer dos o tres sondeos exploratorios, a una distancia de entre 50 y 117 kilómetros de las costas canarias, a una profundidad que variará entre 3.000 metros y 6.800 metros respecto al nivel del mar, con un lámina de agua de entre 800 y 1.500 metros. La duración máxima prevista para estas perforaciones se estima entre 40 y 170 días. La realización de cada sondeo propuesto terminará con su “sellado y abandono” con tapones de cemento y mecánicos, que será permanente (en caso de que tras la evaluación del yacimiento no se considere entrar en el sondeo posteriormente) o temporal (si luego se considera la opción de volver a entrar y completarlo).