X
BAJADA A EL SOCORRO > LA VIRGEN VUELVE A SAN PEDRO

El regreso de la Virgen a Güímar también congrega a miles de peregrinos

   

La imagen de la Virgen partió desde El Socorro acompañada otra vez por miles de personas. / YUMEL LEÓN La tradición de los ‘pares o nones’ volvió a estar presente en muchos lugares del trayecto. / YUMEL LEÓN En La Tahona se procedió a un descanso para limpiar el rostro a la sagrada imagen. / YUMEL LEÓN
<
>
La tradición de los ‘pares o nones’ volvió a estar presente en muchos lugares del trayecto. / YUMEL LEÓN

N. CHIJEB | Güímar

Alrededor de 70.000 personas, según datos de la Subdelegación del Gobierno, participaron el domingo en los distintos actos de la tradicional Subida de la Virgen de El Socorro.

Los actos comenzaron a las ocho de la mañana con el rezo de El Santo Rosario en la ermita de El Socorro y la Diana floreada que corrió a cargo de la banda de cornetas y tambores Cristo Atado a la Columna, poco antes de que se diera la salida a la segunda Ofrenda Floral Atlética Virgen de El Socorro.

Tras la celebración de la misa solemne, predicada por Antonio Damián Herrera, tuvo lugar la procesión del mediodía, por las calles del caserío costero, que durante todo el domingo fue un ir y venir de peregrinos, muchos de los cuáles pasaron la noche acampados por los alrededores, después de que el sábado asistieran a la que se considera Bajada más participativas de cuantas se recuerden en los 510 años de historia de la romería más antigua y tradicional de Canarias.

Tras reponer fuerzas en los muchísimos ventorrillos y kioscos instalados en la zona, los devotos de la Virgen de El Socorro acudieron de nuevo a las afueras de la ermita para iniciar el retorno de la sagrada imagen, a eso de las cinco de la tarde, hasta la Iglesia de San Pedro.

Un trayecto que se hizo llevadero gracias al descanso en La Tahona, donde tradicionalmente se procede a limpiar el rostro de la Virgen o a instantes de emoción como la entrega de la imagen a los guanches en La Asomada o el juego de pares o nones en zonas como San Pedro abajo, El Calvario o Los Majuelos. La procesión hasta la ermita de El Calvario fue el penúltimo paso hasta que sobre las once de la noche la Virgen reposaba en su altar de San Pedro.