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El ejemplo del PP balear – Por Cristina Valido

   

Hay un viejo refrán que sentencia que todas las comparaciones son odiosas. Pienso que no le falta razón al refranero popular pero en algunos casos tenemos que recurrir a comparar, en política casi obligatoriamente, para que los ciudadanos puedan sacar sus propias conclusiones. Resulta que en las Islas Baleares está gobernando el Partido Popular (PP), el mismo partido político que tiene la responsabilidad de gobernar todo el Estado; compañeros los unos de los otros. Hemos podido escuchar e incluso ver por la televisión, estoy recordando ahora mismo el asunto de las prospecciones petrolíferas, cómo los diputados y senadores del PP balear se enfrentaban a sus compañeros de Madrid para defender los intereses de los ciudadanos a los que representan en su Archipiélago. En temas y asuntos presupuestarios todavía han sido más beligerantes, dándonos mucha envidia dicho sea de paso. En el pleno del Parlamento de las Islas Baleares, la sesión del pasado 1 de octubre, se procedió a debatir el texto de la proposición no de ley relativa a “mejor financiación de Baleares y más inversiones por parte del Gobierno del Estado”. Acuerdan por unanimidad de los grupos políticos del arco parlamentario reclamar una inversión mayor por parte del Estado. Esa es una iniciativa política, todo hay que decirlo, que honra a los populares de Baleares y al resto de las organizaciones políticas. Con esta actitud y demostrando posición de firmeza el PP de allí consiguió en el presupuesto del año que finaliza, el 2013, doblar el importe que tenían asignado inicialmente en inversiones para carreteras entre otras mejoras que no vienen a cuento. ¿Qué es lo que hemos tenido por aquí abajo? Pues tal como nos recordó nuestra compañera Ana Oramas en un clarificador artículo que tituló La legislatura más nefasta para Canarias, hemos tenido a un conjunto de diputados y senadores que aplaudían con las orejas todas y cada una de las políticas de recortes presupuestarios que estamos padeciendo y que afectan gravemente a la vida de los ciudadanos que vivimos en Canarias. Es, y siento decirlo, muy de lamentar. Los representantes del PP de Canarias se han plegado miserablemente y sin vergüenza antes los dictados de sus jefes madrileños y es una verdadera pena que no se hayan parecido, aunque solo fuese un poquito, a sus compañeros de las Baleares. Nosotros, por nuestra parte, seguimos pidiendo -con poco éxito hasta la fecha- que el PP de Canarias se sume a las iniciativas que hemos presentado para incrementar las partidas consignadas con destino a las Islas y dotar económicamente el Plan Integral de Empleo, que de manera irresponsable han dejado a cero en las cuentas del 2014. A ver si tenemos suerte, porque razones nos sobran.