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El funcionario que se quejó de represalias de Agricultura es restituido en su puesto

   

V. P. | Santa Cruz de Tenerife

El ingeniero de caminos Carlos Soler Liceras, que denunció públicamente haber sido apartado de su puesto de funcionario en la Consejería regional de Agricultura y enviado a la de Hacienda por negarse a firmar certificaciones irregulares de obras hidráulicas, ha podido volver a su anterior destino después de que los servicios jurídicos del Gobierno canario determinaran que su formación no era la idónea para hacer valoraciones en la Dirección General de Tributos, donde permaneció varios meses.

Así lo explicó ayer en el pleno del Parlamento canario el consejero de Presidencia y Justicia, Francisco Hernández Spínola (PSOE), tras escuchar las críticas de la diputada del PP Teresa Pulido, quien le acusó de “tapar las vergüenzas del consejero de Agricultura”, Juan Ramón Hernández (CC), a quien Soler achacó su destitución como represalia por no tolerar irregularidades, si bien desde esta área del Gobierno canario se argumentó que el relevo de este técnico (que dirigía obras del Convenio Canarias-Estado) se hizo a petición del Ministerio de Agricultura.

Spínola, que acusó al PP de “mentir”, relató que el Gobierno canario autorizó la adscripción de Soler a Tributos, y que a los tres meses, el director general de este organismo planteó dudas sobre la adecuación del funcionario para esas funciones. De ahí que el director general de Función Pública se decantara por revocar este cambio de destino, a lo cual mostró su desacuerdo Agricultura. En vista de tal diferencia entre departamentos, Presidencia y Justicia pidió un informe jurídico y el resultado fue que era “inidóneo” para sus funciones en Hacienda. Por todo ello, Hernández Spínola calificó de “intachable” la intervención de su consejería en una cuestión “controvertida jurídicamente”.