X
De refilón > Cristna Molina

Belén Esteban y el papa – Por Cristna Molina

   

Tenemos ante nosotros dos publicaciones dignas de mención. No tienen nada que ver la una con la otra. Se podría decir que una procede de una princesa y la otra del rey de reyes. En medio de una inverosímil expectación, la vulgar princesa del pueblo ha presentado su biografía. Lo cierto es que Belén Esteban tiene mucho que contar. Quedarse prendada de un torero es cosa fina. La pobre tuvo que trabajar con el culo a dos manos, sacando pa’lante a una chiquilla. Después de tantos años en la palestra no podía acabar mal empleadito tanto esfuerzo. Su marcha, sus adicciones, su reaparición… Demasiadas cambadas de peluca. Pero ya todo eso terminó. Aquí las bobas se acabaron. Ella lo vale y por eso publica sus “ambiciones y reflexiones”.

No sé qué lleva a tantas personas a conectar con este personaje ficticio creado por un canal de televisión. Tampoco sé qué les hace pensar que sus problemas merecen más atención que los de cualquier dependiente o usuario de una asociación de ayuda. Posiblemente sea porque no hay mayor alivio que oír a otros que han pasado por penurias similares a las nuestras. Esa es la palabra: pena. “El espacio que ocupa ese forúnculo en una librería se lo está quitando a cualquier otro libro”. Mucho más humano y menos divo y divino por paradójico que parezca es la publicación del papa Francisco. Se trata de la exhortación apostólica Evangelii Gaudium sobre el anuncio del evangelio. Expresa las presentes preocupaciones y propone siete líneas concretas que puedan alentar y orientar una nueva etapa. Un texto para mostrar la importante incidencia práctica de asuntos como el compromiso político, la presencia de la mujer, la inclusión de los pobres y un sinfín de desafíos en la tarea actual de la Iglesia. Si quiere ambiciones y reflexiones, sírvase usted mismo.

@cristination_