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PUERTO DE LA CRUZ>

La Fundación César Manrique intercede en la obra de San Telmo

   

Responsables de la Fundación reconocen elementos característicos de Manrique en San Telmo. | MOISÉS PÉREZ

Responsables de la Fundación reconocen elementos característicos de Manrique en San Telmo. | MOISÉS PÉREZ

GABRIELA GULESSERIAN | Puerto de la Cruz

La Fundación César Manrique ha decidido interceder en el proyecto de mejora del Paseo San Telmo y ha enviado una carta al alcalde de Puerto de la Cruz, Marcos Brito, para solicitarle que tenga a bien “introducir las correcciones necesarias para que los elementos existentes en el Paseo de San Telmo, de autoría del artista susceptibles de ser conservados por su valor, se protejan en las mejores condiciones de disfrute público y continúen enriqueciendo el patrimonio del consistorio que preside”.

La misiva, enviada hace tres semanas, todavía no tiene respuesta de la Alcaldía, según fuentes de la citada fundación, quienes añadieron a este periódico que fueron numerosas las personas que se dirigieron a la institución para trasladarle a sus responsables la preocupación que existe por las obras de remodelación que se prevén ejecutar en uno de los principales enclaves del municipio. La actuación, que contempla eliminar las barreras de accesibilidad y accesos al frente de mar, es consecuencia del proceso de modernización de Puerto de la Cruz, que prevé iniciarse este mismo año.

La Fundación César Manrique no tiene constancia en su archivo documental que el prestigioso arquitecto lanzaroteño participara en la obra de San Telmo. Sin embargo, semanas atrás varios representantes de la misma visitaron la ciudad turística y pudieron encontrar en el lugar algunos elementos característicos de la obra del artista, entre los que citaron los bancos, unas piedras cerca de la zona de costa a modo de escultura y escaleras y adornos con canto rodado. Sin embargo, no pueden reconocer que sea de su autoría porque “se trata de una obra que ya está muy intervenida”, recalcan.
“César Manrique era una persona muy generosa y colaboradora y si le preguntaban por algún proyecto él siempre intentaba aportar soluciones”, declararon las mismas fuentes.

Los responsables de la fundación que lleva el nombre del artista sostienen que había dos alternativas a la actuación que se contempla realizar; haber diseñado un proyecto “más sensible” con la obra original, con voluntad de respetar algunos elementos que consideren que merecen ser respetados, o establecer una tábula rasa, como se ha hecho”.

Sensibilidad
A su juicio, “si hay un grupo importante de vecinos que estiman que hay elementos que tienen valores patrimoniales y afectivos que merecen ser respetados, lo menos que se puede esperar es que haya sensibilidad por parte de la administración para atender este tipo de solicitudes, ya que no estamos sobrados de compromisos y afectos por parte de colectivos ciudadanos en relación a sus entornos urbanos. Si eso fuera así, añaden, en las islas estaríamos rodeados de entornos urbanos más amables”.

Por último, desde la institución aclaran que “no están imponiendo que no se actúe en el paseo porque es un espacio muy deteriorado, pero sí creen adecuado que, desde una posición que parte del dinamismo de la historia, se abra un proceso de reflexión para reconsiderar una petición ciudadana y ver la posibilidad de proteger los trazos de memoria que son reconocibles y merecen ser conservados”.