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Mónica Ledesma: “No es lo mismo periodistas que bloggers de moda”

   

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Reportaje fotográfico: ALBERTO MAHTANI


VERÓNICA MARTÍN | Santa Cruz

Hace ya casi 15 años, Mónica Ledesma entraba por una nueva redacción de periódico. Allí coincidimos estrenando mesas y cabecera. Después de tantos años se da la curiosa circunstancia de que coincidimos una enfrente de otra (otra vez) para ser entrevistada y entrevistadora. Con los años se ha ido especializando en moda, un sector poco reconocido desde la perspectiva de los medios tradicionales en Canarias. Desde hace unas semanas ha abierto las puertas de su web el Atelier de Mónica. Tras pasar por Radio Club Tenerife, El Día, Radio Isla y La Opinión, ahora es redactora jefe de la web www.elblogoferoz.com. Todo un ejercicio de multidisciplinariedad y adaptación.

La sesión de fotos que compaña esta entrevista está realizada por el Alberto Mahtani. Mónica fue peinada y maquillada por Juan Castañeda y los complementos son de Maharani by Elisa Salas.

-¿Es usted de esas periodistas que siempre quiso dedicarse a esto?

“De pequeña quería ser escritora pero mi familia, sobre todo mi padre, quería que siguiera la tradición familiar y me dedicara a la enseñanza. A mí me gustaba más la escritura pero como de eso es muy difícil vivir a no ser que te conviertas en famosa; opté por el periodismo que era la mejor forma de contar historias. Como en esa época en la Universidad de La Laguna hacía falta tener una carrera previa para hacer Periodismo, estudié también Geografía e Historia”.

-Sus inicios estuvieron relacionados con la Cultura y la Educación…

“Hice prácticas en Radio Club y en El Día donde me ofrecieron entrar en plantilla pero yo aún no había acabado la carrera y decidí terminar mis estudios primero. Luego, ya trabajé en Radio Isla con el desaparecido César Fernández Trujillo y de ahí pasé a La Gaceta donde me encargué del área de Educación…”.

-En 1999 vivimos juntas el nacimiento de un periódico (ahora solo se ve el cierre de medios), como fue La Opinión de Tenerife, una experiencia que un periodista debería pasar al menos una vez en su vida… ¿qué recuerda de esa experiencia?

“¡Los números cero! Ver nacer un periódico lo recuerdo con mucha ilusión aunque también fueron muchas horas de trabajo… lo recuerdo con un cariño especial porque formamos un buen equipo… la pena es verlo ahora casi morir…”.

-Cuando hacía Educación, lo más significativo eran las huelgas, algunas muy salvajes. Sin embargo, viendo lo que pasa ahora esas protestas de hace algunos años ¿cree que se sonrojarían hoy los propios sindicalistas por pedir lo que demandaban?

“La que está cayendo ahora no solo afecta al profesorado. La verdad es que ha cambiado mucho la historia… en esa época tenían algunas razones aunque no todas pero en la actualidad todo ha cambiado tanto, que puede resultar chocante”.

-¿Cómo dio el salto al periodismo de moda?

“Cuando mi responsabilidad como jefa de sección en un periódico me impidió seguir escribiendo día a día, encontré en la moda una aliciente para seguir firmando poco a poco. Fue cuando tuve la oportunidad de viajar a la Pasarela Gaudí con los diseñadores Marco y María. Tras la salida de La Opinión estuve casi tres años dando tumbos y me llamaron de elblogoferoz para cubrir la pasarela que se organizaba en Feboda. De ahí, fue el propio consejero de Desarrollo Económico del Cabildo de Tenerife, Efraín Medina, quien me felicitó por el trabajo y me impulsó a seguir haciendo colaboraciones con este medio entrevistando a todos los integrantes del colectivo Tenerife Moda. En ese tiempo, coincidió que abandonó el proyecto la directora, Carmen Ruano, y entré yo en el digital pero manteniendo mi sección de moda”.

-Y… ahora fortalece esa especialización con su propia web de moda bajo el nombre de www.elatelierdemonica.com, ¿da para tanto la moda canaria porque podría parecer que se acaban los temas de qué escribir…?

“Desde finales de septiembre está en activa mi propia web personal especializada en moda. Los temas no se acaban nunca, lo que ocurre es que parece que solo se oyen o conocemos las firmas de siempre vinculadas a Tenerife Moda y hay un montón de personas y diseñadores independientes que no quieren vincularse a un colectivo concreto. Cada día me sorprendo más de toda la creatividad que hay en la Isla y no solo referido a los dos colectivos importantes”.

-Quizá la parte artística está más clara, pero ¿y la comercial y la industrial?

“Está difícil. Cuesta mucho abrirte al mercado. Es verdad que las redes sociales se están convirtiendo en una gran plataforma para la comercialización pero cuesta muchísimo porque estas firmas canarias tienen que pagar muchas tasas, incluso para importar sus propios materiales. Además, aquí el problema es que no tenemos una gran industria y aunque hay fábricas, no están especializadas como tendrían que estar para dar cabida a todos. Hay que reconocer que se está dando bastantes vueltas al diseño artesano y a los pequeños talleres pero, en este sentido, creo que costará bastante abrir la moda canaria al exterior”.

-¿Tenerife Moda ha servido para crear esa industria?

“Tenerife Moda es más una plataforma de apoyo que un elemento generador de industria porque básicamente están enfocado a promocionar a las firmas en ferias o en revistas de moda fuera de aquí pero siempre parece que son los mismos los que salen y son los mismos los que tienen el interés cuando hay mucha gente más. La queja más frecuente entre los diseñadores es que no se les trata a todos por igual y que echan en falta que se les patrocinen más en su tierra. En Moda Cálida (de Gran Canaria) han logrado internacionalizase pero, también, asentarse en la región además de haberse especializado en moda baño”.

-¿Qué echa en falta?

“Se echan en falta desfiles de promoción. El último que se hizo fue el del concurso de Jóvenes Diseñadores. Por ejemplo, tenía que haberse organizado uno en la última edición de Feboda. Son tiempos difíciles y hay recortes pero si queremos promocionarnos y generar empleo, tenemos que invertir un poco en nuestros diseñadores que son los que mantienen este colectivo que sin los diseñadores no serían nada”.

-¿Es posible crear industria textil en Canarias?

“Es complicado. Tenemos los terceros países como competencia, cuesta hacer pequeñas colecciones; a la falta de medios se suman las grandes tasas de aduana y, por ello, muchas firmas abren en la Península sus puntos de distribución para ahorrar portes a la hora de exportar. Muchas firmas de Tenerife Moda se han ido a producir a Turquía o a Túnez”.

-¿Eso también genera problemas?

“Sí, por ejemplo este año no llagaron las colecciones de temporada debido a las revueltas en estos países. Todas las firmas lo están haciendo incluyendo las de París o Italia, pero esto está matando la industria española y a la canaria no le permite despuntar…”.

-¿Cree que hay un denominador común en el diseño canario de moda?

“Es muy difícil encuadrarlos bajo un mismo denominador común. Estoy sorprendida por la gran creatividad que hay y por amplitud de sitios, géneros y firmas… pero son todos muy distintos”.

-Es fácil entender que este periodismo de moda es mucho más amable y divertido que las huelgas de Educación, ¿no es así?

“A mí me gusta contar historias como a todos los periodistas y con esta especialización he logrado unir además un poco de literatura. Esta temática me permite mucho jugar el estilo porque no hay que responder a las típicas 5W del periodismo sino que puedo jugar con esa vena frustrada de escritora al ir desgranando al personaje o a la firma. Me llena escribir de moda porque, además, es un sector agradecido ya que los medios lo han tenido muy olvidados. Me recompensa mucho cómo te lo agradecen y no me refiero a regalos que no es en absoluto mi finalidad, aunque puede serla en las bloggers; lo que yo hago es llevar acabo mi profesión a este sector especializado. Fue un área donde caí por casualidad pero me ha enganchado porque la moda, además de un negocio, es arte y es una ventana abierta para que entre aire fresco”.

-¿Cómo ve el fenómeno blogger y que ahora se pueda confundir el periodismo con esta forma de comunicación?

“En el caso de Canarias, al no haber tanto periodista especializado en moda y coincidir con el boom de las blogeras hay cierta confusión. Incluso me llaman a mí blogger; yo tengo una web personal donde hago periodismo. En España había más de 90.000 blogs de moda; es decir 90.000 personas escribiendo sobre esto pero la mayoría son fotos de las propias bloggers luciendo prendas. Eso no es una forma de periodismo, son un complemento porque los periodistas damos una información más detallada sobre, por ejemplo, el origen de una firma o podemos anunciar una tendencias… una información más especializada que no puede confundirse con un post de dos líneas y 50 fotos de chicas -en su mayoría- que lucen las prendas que determinadas marcas le mandan para hacerse publicidad de forma gratuita o casi. Los periodistas tenemos que educar a los lectores, firmas y diseñadores de lo que pueden encontrar en un lado y en otro, porque hay una gran diferencia”.

-¿Le ha costado mucho pasar al mundo digital viniendo de la prensa?

“En cuestión de estilo me ha costado un poco más, porque el digital tiende a ser más reducido. En la red, al lector o lo enganchas desde el principio o no te lee el segundo párrafo. La tecnología es lo de menos, me he ido formando en redes sociales porque hay que reinventarse y la tecnología va avanzando”.

-¿Tiene alguna teoría sobre el futuro de nuestra profesión?

“Veo el presente con mucha pena no solo por la desaparición de medios donde desarrollar nuestro trabajo sino porque somos de los colectivos profesionales que más estamos lidiando con el intrusismo. Ahora, parece que todos somos periodistas ciudadanos y que todos podemos informar sin contrastar. Las redes sociales se han convertido en blogs gigantes para expresar lo que sea y corren noticias falsas como la pólvora. Las redes sociales no son exclusividad de los periodistas pero quienes las usen tienen que tener conciencia de que todo lo que se dice no es realidad. Otra de las grandes heridas de nuestra profesión es que nunca hemos sido gremialistas. Tenemos que readaptar nuestra profesión y en este nuevo mundo de marcas, tenemos que aprender a vendernos”.