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Canarias estudia a distancia

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SARAY ENCINOSO | Santa Cruz de Tenerife

Formarse es importante, pero el medio ya no es lo de menos. La educación a distancia es, cada vez más, una exigencia. Canarias tiene pendiente una ingente tarea: cualificar a su población activa, especialmente al amplio porcentaje de desempleados que abandonó las aulas sin una titulación. Además, debe garantizar una de las obligaciones de vivir en un mundo globalizado: el reciclaje formativo, es decir, la enseñanza a lo largo de toda la vida. Pero, ¿hasta qué punto se ha generalizado el aprendizaje on line en las Islas? ¿Las administraciones y las instituciones educativas están sacando partido a las nuevas tecnologías? ¿Qué papel desempeñan en la situación de crisis actual?

Las cifras hablan por sí solas. Las enseñanzas de Formación Profesional (FP) a distancia empezaron de manera experimental en 1994 con cuatro centros repartidos entre las dos provincias y con un número de alumnos testimonial. La UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia) tenía entonces más recorrido a nivel nacional y ya se había afincado en Canarias. Hoy, las Islas cuentan con 27.247 personas matriculadas en alguna modalidad de enseñanza a distancia o semipresencial. La Consejería de Educación oferta la mayoría de las plazas, que se encuentran en Formación Profesional (9.639 alumnos matriculados), Bachillerato de Personas Adultas (5.907), Inglés a distancia (495) y enseñanzas técnicas impartidas a través de las aulas mentor (196). Detrás están las dos sedes que la UNED tiene en Canarias, una en Las Palmas (3.717) y otra en Santa Cruz de Tenerife (4.718). La Universidad de Las Palmas (ULPGC) también ha hecho una gran apuesta por este tipo de formación (2.027). No ocurre lo mismo en la provincia occidental: la Universidad de La Laguna (ULL) es, sin lugar a dudas, la más rezagada (548).

En estos datos no se incluye al alumnado que cursa estudios en algún centro localizado fuera de la comunidad autónoma y que es prácticamente imposible cuantificar. Lo que sí muestran los números es un irrefrenable auge de la educación a distancia, que se ha visto impulsado por el desarrollo tecnológico, pero que en los últimos años también ha hallado un aliado en la crisis económica. El paro ha nutrido muchas aulas de FP, de Bachillerato o universitarias.

En continuo crecimiento

La FP a distancia o semipresencial es una de las grandes apuestas del Gobierno canario. En los últimos años la oferta no ha hecho más que crecer, una decisión que ha recibido críticas de los sindicatos, que consideran que no se está haciendo el mismo esfuerzo con la docencia presencial. Este año las plazas de FP a distancia en Canarias -en torno a las 11.000- suponen alrededor del 30% del total de España.


En tres años se ha duplicado la cifra de estudiantes en enseñanzas profesionales

El director general de Formación Profesional y Educación para Adultos, José Moya, insiste en la importancia de este “profesor virtual” en un territorio fragmentado como el canario. Recuerda, no obstante, que la enseñanza en las Islas siempre es “semipresencial” porque hay una parte -las prácticas, en el caso de la FP- que requiere que el alumno vaya al centro o a una empresa.

Si atendemos a lo que cuenta la evolución de la matrícula, la aceptación de este tipo de docencia es alta. En apenas tres años se ha duplicado el número de estudiantes. En el curso 2011-2012 había 4.676 alumnos en ciclos medios y superiores de FP; en este hay 9.639. Uno de los problemas es que todos quieren lo mismo. Casi toda la demanda recae en tres familias profesionales: Administración y Gestión, Sanidad y Servicios Socioculturales y a la Comunidad.

El reto de las universidades

El caso de la formación universitaria es distinta. La UNED lleva muchos años cumpliendo una función que no se ha planteado ninguna de las dos universidades canarias. Es cierto que ni la Universidad de La Laguna ni la de Las Palmas nacieron con vocación de enseñar a distancia, pero el tiempo ha hecho que muchos centros se adentren en las nuevas tecnologías para ganar competitividad.

La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha sabido adaptarse mejor. El vicerrector de Profesorado y Planificación Académica de la ULPGC, Gustavo Montero García, recuerda que las enseñanzas no presenciales se inauguraron en el curso 2002-2003 con 90 alumnos, y 11 años después ya hay más de 2.000 estudiantes y siete titulaciones oficiales: cinco grados y dos másteres universitarios.

La ULL no oferta ninguna carrera o posgrado oficial que no exija acudir a clase

La Universidad de La Laguna no puede enorgullecerse ahora mismo de contar con alguna titulación oficial dentro de su discreta oferta on line. Suspende estrepitosamente. Su unidad de docencia virtual ha realizado avances estos últimos años, pero su director, Jorge Martín, es consciente de que falta mucho por hacer. En estos momentos cuenta con siete másteres propios “semipresenciales” en los que hay matriculados alrededor de 300 estudiantes y otros tres másteres totalmente on line con 50. Además, han puesto en marcha otras titulaciones propias semipresenciales (especialistas y expertos, sobre todo) donde están apuntadas 198 personas.

Para cambiar este panorama la Universidad de La Laguna tiene previsto crear en 2014 un centro de docencia on line, que tendrá sede física “como una facultad” y “un equipo directivo”, y decidirá qué formación es estratégica y debe ofrecerse con ayuda de la tecnología.

Con el objetivo de concienciar al profesorado, en el centro de Aguere llevan años trabajando con la Unidad de Docencia Virtual y este curso hay 661 asignaturas adscritas al Programa de Actividad Docente on line y el campus virtual de la ULL (sirve como apoyo a la docencia) es utilizado por más del 85% del profesorado.

La crisis ha hecho que mucha gente acuda a la UNED en vez de a otras universidades

La importancia de las nuevas tecnologías en la educación no es solo un capricho para llegar a más alumnos, también es una obligación para llegar a ellos. El incremento del precio de las tasas académicas ha hecho que muchos chicos abandonen sus estudios. Universidades como la Uned  permiten adaptar la formación a las necesidades y posibilidades económicas de cada alumno. La directora gerente del centro de La Laguna, Pilar Hernández, cree que “el hecho de que los estudiantes puedan compaginar estudios, trabajo, familia y ocio es importante, pero está influyendo el incremento del precio de la matrícula y el hecho de que no tengan que matricularse de un curso completo”. “Si la UNED no existiera, muchos canarios no podrían realizar estudios superiores, porque las limitaciones laborales y territoriales no se lo permitirían”. Muchas personas optan por esta vía “porque les hace falta para su trabajo o porque siempre han tenido la ambición de tener estudios superiores”. Pero en el caso de la gente joven es distinto: “En la coyuntura actual no se pueden permitir el desplazamiento y alojamiento en las ciudades universitarias”. Y se está notando: ha crecido la matrícula de nuevo ingreso en grados.

Hoy, más que nunca, poder estudiar a distancia es imprescindible si se quiere garantizar el acceso a la educación, un derecho que la crisis amenaza con tirar por la borda.