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Crecen casi el 40% las quejas de docentes insultados y amenazados

   

Los responsables de Anpe Canarias, durante la rueda de prensa. / DA

Los responsables de ANPE Canarias, durante la rueda de prensa. / DA

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

“La ausencia de expectativas de algunos alumnos, la actitud permisiva y a veces sobreprotectora de algunos padres, junto con el desinterés y falta de claridad respecto a sus objetivos, lleva a los alumnos a adoptar una actitud desafiante hacia el profesor”. Esta es la principal conclusión que se extrae del informe hecho público ayer por el Defensor del Profesor, puesto en marcha hace cinco años por el sindicato ANPE.

Desde entonces, un total de 550 docentes ha hecho uso de un servicio que cuenta con diversos profesionales, entre ellos psicólogos, asesores jurídicos y los propios delegados sindicales de ANPE. El curso pasado, a él recurrieron solicitando ayuda o asistencia 143 profesores, casi un 40% más que el año anterior, cuando se contabilizaron 104 quejas de este tipo.

Entre los motivos que explican este considerable aumento de las denuncias, el presidente de ANPE Canarias, Pedro Crespo, citó los problemas que han ocasionado los “recortes sin precedentes” en la educación llevados a cabo por las administraciones públicas. “La petición de orientación en situaciones relacionadas con faltas de respeto y problemas de convivencia protagonizadas por padres, madres y alumnos han sido una constante, vinculadas a profesores de todos los niveles educativos”, relató Crespo, quien aseguró que la realidad que más se repite son los conflictos de convivencia en el aula y los problemas para dar clase (85% de los casos), así como los insultos (40%) y amenazas e injurias (10%), que en el 8% de las denuncias presentadas incluso llegan a situaciones límite y graves, como agresiones físicas.

La crudeza de las cifras, no obstante, va más allá, ya que durante el curso 2012-2013 el servicio del Defensor del Profesor registró hasta 15 sentencias judiciales “que otorgaban veracidad al docente en sus declaraciones”. “Es evidente que estas decisiones contribuyen a mejorar el clima de convivencia y respeto en los centros educativos, pero también lo es que esta incertidumbre rompe el principio de seguridad jurídica”, suscribió la abogada de ANPE, María Teresa Santos, quien insistió en que “este tipo de situaciones quedarían resueltas con la aprobación de la ley de autoridad, ya que hasta la fecha en Canarias las denuncias interpuestas por los docentes se han resuelto a través de procedimiento de faltas”.

Por esta razón y buscando soluciones reales y prácticas, el sindicato firmó un acuerdo de colaboración con el Colegio de Psicólogos, que permite prestar asistencia a aquellos casos más graves, en calidad de “primera asistencia”, y cuyo objetivo es ofrecer una orientación profesional para afrontar las situaciones más graves que se presenten al docente que lo precise. “En relación con el alumnado, los mayores problemas los encontramos en Secundaria, especialmente en los niveles educativos de la ESO”, destacó Pedro Crespo, quien exigió al Gobierno regional “financiación suficiente, más diálogo y la aplicación medidas reales que aseguren la dignificación docente y la mejora del sistema”. “Espero que la inclusión de la consideración de autoridad pública del profesor en la LOMCE abra las puertas a la dignificación y valoración de los docentes, uno de los pocos aspectos positivos de esta reforma”.

Tipos de conflicto

- Problemas para dar clase (85%). ANPE constata que, a pesar de existir un Decreto de Convivencia, en los centros no se aplica, lo que hace que muchas actuaciones queden impunes. Además, algunos padres defienden y disculpan las conductas de sus hijos.

- Conductas agresivas hacia el profesor (8%) y entre alumnos (16%). Según el sindicato, existe un grupo de alumnos “que presentan conductas disruptivas, que agreden, amenazan, intimidan o acosan, a veces a sus profesores, pero también a sus compañeros”.

- Faltas de respeto (31%) e insultos (40%). Una de las situaciones que más se repite en las aulas es la manera de relacionarse de determinados alumnos, que utilizan habitualmente faltas de respeto, intentando provocar, boicotear la clase, etc.

- Agresiones de alumnos a profesores (8%). Entre las denuncias recibidas, ANPE cita las agresiones físicas con daños corporales al profesor, empujones en aulas, pasillos o escaleras, bofetadas, patadas, golpes, escupitajos, intimidaciones, agarrones por el cuello, lanzamiento de objetos (tizas, papeles…) en clase, etc.

La “terrible consecuencia de los recortes”

El curso 2012-2013 supuso una reducción de recursos humanos y materiales en el ámbito educativo del Archipiélago. Para el sindicato ANPE, “la terrible consecuencia de los recortes” quedó plasmada en los presupuestos destinados a educación. En este sentido, muchos fueron los profesores que se quejaron de las medidas adoptadas en las instrucciones de inicio de curso que, desde hace algunos años, “se han convertido en pérdida de derechos para los docentes y en la merma de la calidad de la enseñanza en general”, aclararon desde el sindicato.
Al respecto, el presidente de ANPE Canarias, Pedro Crespo, recordó que algunas de estas medidas fueron el aumento del horario lectivo en Secundaria, asignaturas afines asignadas, distribución de horarios, aumento de ratio en todos los niveles, descuentos injustificados, supresiones, eliminación de la paga extra, disminución de especialistas, falta de profesorado al inicio de curso, etc. “Otro de los aspectos importantes denunciados por el profesorado a lo largo del curso fueron los problemas de convivencia que surgen en el día a día dentro de la comunidad educativa”, insistió Crespo, quien tildó de “insuficiente el decreto autonómico que regula la convivencia en el ámbito educativo”.