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Educación deja a cero la partida para infraestructuras universitarias

   

Facultad de Educación

La Facultad de Educación continúa en una precaria situación. / DA

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

“Según como vaya el próximo ejercicio, se contemplaría una partida adicional para mediados de 2014”. Este es el único compromiso que han logrado arrancar los responsables de la Universidad de La Laguna (ULL) de la Consejería de Educación, que ha dejado a cero la partida destinada a infraestructuras en los presupuestos del próximo año.

Esta situación, pese a que no es nueva, está “asfixiando” literalmente a muchos centros académicos de la ULL, que tienen que hacer encaje de bolillos con sus partidas para poder hacer frente al mantenimiento básico de sus edificios. Es el caso de la Facultad de Medicina, donde el martes volvió a vivirse un surrealista episodio en una de las salas de estudio de su biblioteca. Su decano, Emilio Sanz, dejó claro ayer que la instalación “no se está cayendo”, pero sí presenta “deficiencias” que se están intentando subsanar dentro de las limitaciones presupuestarias.

techo Facultad de Medicina

Las obras de mejora del pasillo central de Medicina, sin dinero. | DA

Y es que, como ya publicó este periódico en febrero, de los 36.000 euros de presupuesto con los que cuenta la facultad para este ejercicio, en torno a 20.000 se han destinado a sufragar parte de las obras de mejora del pasillo central que recorre toda la instalación, que está apuntalado porque está muy deteriorado. “Estamos intentando que el normal funcionamiento del centro se vea afectado lo menos posible”, manifestó Sanz, quien reconoció que, al igual que sucede con el resto de las facultades de la ULL, los departamentos de Medicina han tenido que renunciar a actividades de docencia y prácticas para poder costear parte de una obra de acondicionamiento que tiene un coste superior a los 135.000 euros.

“El montante global para infraestructuras de la Universidad de La Laguna para este año es de unos 500.000 euros, lo que no llega para cubrir las necesidades de los 48 centros”, denotó el decano de Medicina, quien no obstante agradeció a la Gerencia de la institución académica “todo el esfuerzo que está haciendo” para paliar el déficit presupuestario. “Nos piden que nos comparemos con Harvard, pero con menos de la mitad de los recursos que tienen allí; y a pesar de todo seguimos haciendo cosas y formando magníficos profesionales”, denotó Sanz. En una situación similar a la de la Facultad de Medicina se halla la de Educación, que desde hace años reclama un nuevo edificio para albergar su docencia. El curso pasado se llegó a un acuerdo con el Gobierno de Canarias para que cediera el colegio La Aneja, colindante con el centro de Educación en la calle Heraclio Sánchez de La Laguna, pero el traspaso de este todavía no se ha producido. “Confiamos en que el Gobierno cumpla este compromiso”, insistió ayer en el Claustro el rector Eduardo Doménech, quien explicó que una vez reciba el colegio “serán necesarias varias obras de acondicionamiento para adecuarlo a la docencia universitaria”.

Entre las prioridades de Doménech, junto a Medicina y Educación, está también el Centro Superior de Ciencias Políticas y Sociales, que actualmente comparte edificio con la Facultad de Derecho y que aglutina los estudios de Trabajo Social y Sociología. En el plan de necesidades de la ULL en materia de infraestructuras se contempla la construcción de un aulario en el Campus de Guajara para acoger a estos estudios, lo que requeriría una inversión de cuatro millones de euros, algo que a día de hoy parece una “utopía”.

Más factible en cambio parece la culminación del nuevo edificio de Bellas Artes y la ampliación de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática, que deberían estar concluidas el próximo año, siempre y cuando se confirmen los brotes verdes en la economía y la universidad recupere parte del dinero que le han quitado en el último lustro.

Doménech exige una ley de financiación

“No podemos seguir funcionando en un contexto de inseguridad financiera”. Así de claro se mostró el rector de la ULL, Eduardo Doménech, durante el Claustro celebrado ayer. En su informe sobre el estado de la institución, Doménech insistió en la “oportunidad de establecer un marco de financiación estable para las universidades públicas canarias”. “Después de mucho insistir en público y en privado, por fin la Dirección General de Universidades ha activado el proceso de negociación del nuevo contrato-programa”, avanzó el rector lagunero, quien apuntó dos condiciones de partida para esta negociación: ficha financiera y ley de financiación. “O lo que es lo mismo, establecer un adecuado marco de garantías para que este proceso arranque en claves de utilidad y con perspectivas de llegar a algo que sea coherente con los nuevos tiempos”. De igual modo, Doménech se refirió a la falta de concreción del compromiso de ceder espacios para dar respuesta a la precaria situación de la Facultad de Educación y a la desaparición del ITC, sobre la que dijo que “no permitirá que se profundice en una línea de gestión muy destructiva no sólo del contexto de colaboración entre la ULL y la ULPGC, sino del equilibrio regional”.