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Más de 2.000 españoles presos en el extranjero, la mayoría por drogas

   

EUROPA PRESS | Madrid

Un total de 2.084 españoles están presos en el extranjero, la gran mayoría de ellos por delitos relacionados con la posesión o el tráfico de drogas, según los últimos datos de los que dispone el Gobierno, a los que ha tenido acceso Europa Press.

A fecha de 29 de noviembre de 2013, el país con mayor número de compatriotas encarcelados es Perú, donde 316 españoles están entre rejas, seguido de Colombia (205), Francia (185) e Italia (150).

El 82 por ciento de los españoles que cumplen condena en el extranjero están presos por delitos relacionados con la tenencia o el tráfico de estupefacientes, según fuentes diplomáticas.

La única opción que tienen estos presos de regresar a sus casas antes de terminar su condena es a través de un indulto concedido por las autoridades del país en que están encarcelados o con un traslado para que terminen de cumplir su pena en una prisión en España.

Marruecos o Bolivia son algunos de los países que han indultado a presos españoles en este último año. El reino alauí concedió el indulto a 48 presos españoles en julio pasado, pocos días después de la visita que hizo al país vecino el Rey Don Juan Carlos.

Este gesto amistoso con España se transformó rápidamente en un gran escándalo cuando se descubrió que entre la lista de indultados figuraba un pederasta, que fue detenido posteriormente en España y que cumplirá aquí el resto de la condena que tenía pendiente en Marruecos, ya que la Audiencia Nacional ha rechazado extraditarle al reino alauí, pues el convenio bilateral firmado con Marruecos en la materia impide la entrega de nacionales.

Mejor acogida tuvo el indulto que concedió Bolivia a una española enferma de cáncer terminal, acelerado por la entrevista que le hizo el programa ‘Encarcelados’ de La Sexta, germen de una posterior campaña en las redes sociales a través de la que más de 160.000 personas pidieron su liberación.

Sin indulto, la única vía de volver a España para un preso en el extranjero es solicitando su traslado para cumplir en nuestro país el resto de su condena. Para ello es necesario que la sentencia de condena sea firme, que ambos países tengan un convenio bilateral o internacional firmado en la materia y en último lugar que el motivo de la condena también esté tipificado como delito en España.

MÁS DE 200 TRASLADOS EN 2012

A fecha de 30 de noviembre de 2013, en lo que va de año un total de 221 presos ha conseguido regresar a España para cumplir aquí el resto de su condena. Las solicitudes recibidas ascienden a 385, de países como Perú (77), Colombia (63), Ecuador (58), Italia (32), Portugal (22), Panamá (18) o Marruecos (18), informan a Europa Press fuentes del Ministerio de Justicia.

España es tradicionalmente un país favorable a estos traslados, puesto que su finalidad es la reinserción social, permitiendo al recluso estar cerca de sus familiares y allegados.

Durante su estancia en prisión, y desde el momento en que su detención es comunicada a las autoridades españolas, el personal consular de las Embajadas y Consulados de España en el exterior les visita con asiduidad y hace un seguimiento continuado de su situación.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación asegura que el sistema español de atención a presos en el exterior es “comparativamente” uno de los “más comprensivos” de Europa.

El personal consular también puede hacer llegar a los presos medicinas que les envíen sus familiares y allegados cuando el sistema penitenciario del país en que se encuentre cumpliendo la condena lo permita y proporcionarles un listado orientativo de abogados especialistas en determinados tipos de casos para que el recluso valore si contrata sus servicios.

Los servicios consulares también pueden entregar al detenido mensajes y correspondencia, libros o revistas, papel y sobres para escribir cartas. Además, hacen un seguimiento de su caso solicitando a las autoridades locales información, vigilando que el detenido reciba un trato adecuado por parte de las autoridades policiales o penitenciarias, velando por el estado de salud del detenido, y verificando su adecuada alimentación y tratamiento médico.

Si lo desea el condenado, también pueden asistirle en la solicitud del traslado para el cumplimiento de su condena en España. Asimismo pueden estar presentes en los juicios de los detenidos españoles en el extranjero en aquellos casos en los que haya sospechas de una posible vulneración de sus derechos.